diciembre 17, 2017

“La Reforma del Sistema de Justicia es una transformación irreversible”.

La transformación profunda que impulsa nuestro Gobierno sobre el funcionamiento del Estado y de sus Instituciones tiene en el sistema de Justicia un vértice clave, y es también una arista muy sensible.

Por Germán Garavano*

Producir una Reforma de la Justicia atendiendo todos los aspectos institucionales es un desafío mayor para quienes debemos ser garantes de la Ley. El programa JUSTICIA 2020 es un pilar del continente más amplio que propone esta Administración: es constitutivo del cambio cultural que demanda la hora.

La Reforma del sistema de Justicia es un camino de ida; llegó para quedarse. Es una transformación irreversible que puede contener dilaciones y ajustes porque involucra a otros poderes, sacude pliegues del Estado que se resisten al cambio y defienden el status quo y porque todas sus aristas tocan las fibras más íntimas de la República pero está echado a rodar y no se detendrá. Hemos desatado el debate y clavado la bandera. Es la tarea más dura que nos ha tocado; es un desafío que nos fortalece.

Tenemos la certeza de estar cumpliendo un mandato de la sociedad y recogiendo una demanda urgente de los ciudadanos. Más del 70 % de los hombres y mujeres de este país cree que la Justicia no le da respuestas y es cierto; la propia dinámica del Sistema es más responsable de esta ineptitud que las conductas aisladas o particulares de sus miembros. Transformar ese sistema es la política que define mi gestión. El funcionamiento de la Justicia es fundamental para enfrentar dos de las demandas más serias: la corrupción y el delito, que es además fuente de violencia. Trabajamos para eso.

La Reforma es fortaleza pero también equilibrio de poderes: este año propusimos dos candidatos para completar la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con capacidad e idoneidad probadas; en la certeza de que un Poder Judicial fuerte es garantía de institucionalidad.

La Reforma que planteamos es abierta, inclusiva y dinámica. No pretendemos solucionar los problemas estructurales de la Justicia sin el apoyo de una gran cantidad de personas que la conocen: los funcionarios, las ONG y los académicos.

Pero especialmente hemos dado cauce a la participación y la cercanía entre Gobierno y ciudadanía creando JUSTICIA 2020, un espacio de diálogo institucional con más de 15000 inscriptos en equipos de trabajo. De este trabajo colectivo salieron leyes como la de unificación de fueros y la de fortalecimiento de los tribunales federales, que representan el mayor rediseño estructural de la Justicia Nacional y Federal de los últimos 20 años; además estamos trabajando en encontrar la forma más eficaz para traspasar la justicia nacional a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Pusimos en marcha el proceso abreviado para casos de flagrancia, que impulsamos con el Ministerio de Seguridad, en la búsqueda de que a todo delito siga una sanción.

En temas de anticorrupción, se logró la aprobación de la ley del arrepentido, participamos en la elaboración de la ley de acceso a la información pública; la de extinción de dominio tiene media sanción y la de responsabilidad penal de las personas jurídicas fue enviada al Congreso Nacional.

Creamos el Portal de Datos Abiertos de la Justicia Argentina, un sistema de estadísticas judiciales moderno que da transparencia al destino y administración de los recursos, y sirve para evaluación de su gestión.

En el convencimiento de que sólo al Poder Judicial corresponde la posibilidad de interceptar y captar comunicaciones, transferimos la oficina de escuchas a la Corte, para que toda intervención se haga con el mayor de los respetos a las garantías constitucionales.

La política de Derechos Humanos ha trabajado por preservar un concepto que es universal y va más allá de nuestras fronteras: La Memoria como muro infranqueable de cualquier alteración de la Institucionalidad. Entendemos además, aún con la particularidad de nuestra historia, que el respeto a la diversidad y las nuevas formas de opresión demandan la formulación de programas que permitan levantar la miradas y extender el horizonte hacia el futuro, pensando especialmente en los jóvenes y las generaciones por venir.

Memoria, Verdad y Justicia, son una Política de Estado y en ese camino logramos la desclasificación de los archivos de EE.UU. y de Francia, continuamos los programas de apoyo, asistencia y protección a las víctimas y los Organismos de DD.HH. lograron la recuperación de la identidad de dos nuevos nietos de Desaparecidos.

Por otra parte, modificamos el enfoque referido a los pueblos originarios del modelo asistencialista a uno que se basa en el respeto a su identidad  y el reconocimiento de su preexistencia étnica.

Por respeto a las víctimas, recategorizamos la Unidad de Investigación AMIA, y por respeto al Derecho, no apelamos la inconstitucionalidad del Tratado con Irán, dando fin a uno de los temas más controvertidos de los últimos años.

Ampliamos la red de Centros de Acceso a Justicia inaugurando nuevos CAJ en San pedro y Alto Comedero (Jujuy), San Juan y Rawson (San Juan), Mar del Plata y Pilar (Buenos Aires), Valle Viejo (Catamarca), Villa 15 y Villa 20 (C.A.B.A.) y San Miguel de Tucumán (Tucumán) y tenemos una prueba piloto del sistema por monitoreo gps a víctimas y agresores para prevenir la violencia de género,  con dispositivos tanto en la víctima como en el agresor en las provincias de Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Mendoza y Salta.

En los Registros implementamos nuevas modalidades de atención al público, en muchos se puede solicitar turnos, pre cargar formularios y pagar electrónicamente a través de la web.

Éstos son sólo ejemplos del trabajo que realiza el equipo del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; del resultado de la participación de miles de personas en Justicia 2020 a lo largo y ancho del país, de la modernización de los trámites, la mejora del acceso a Justicia y la protección de las víctimas.

Reforma del sistema de Justicia, Transparencia y Servicios que garanticen el Acceso a Justicia como una pata fundamental de la inclusión.  Caminamos en esa ruta de modo sostenido, e irreversible.

 

 

* Ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación

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