diciembre 13, 2017

“Real Madrid fue más que el Manchester de Mou y alzó otra copa”

Se impuso 2-1 en la final ante el United para llevarse el primer título oficial de la temporada.

Otra vez la misma escena. Otra vez los mismos protagonistas: Real Madrid y una copa. Real Madrid campeón. Con Sergio Ramos y su sonrisa eterna. Con Cristiano Ronaldo jugando un puñado de minutos pero festejando como el primero. Con Zinedine Zidane agrandando una huella que ya es imborrable y sigue invicto en competiciones internacionales. Otra vez campeón. El conjunto español, que accedió a esta final por haber ganado la Liga de Campeones, derrotó 2-1 al Manchester United (campeón de la Liga de Europa) en Macedonia y se llevó la Supercopa de Europa.

Es la cuarta vez que la consigue, tras las conquistas en 2002, 2014 y 2016. Y además se dio el gusto de ganar el primer duelo ante José Mourinho, el DT del United que supo dirigir al merengue donde festejó una Liga, una Supercopa de España y una Copa del Rey entre 2010 y 2013.

Con Cristiano Ronaldo entre los suplentes debido a su larga inactividad por vacaciones, el equipo de Zinedine ZIdane, demostró desde el arranque que no depende exclusivamente de lo que pueda hacer el portugués.

Y salió a marcar presencia ante un duro rival. Con Isco manejando los tiempos y Bale exprimiendo su físico por las bandas. Y con la llegada por sorpresa de Casemiro. El brasileño no estaba entre los hombres a marcar por los defensores del United y apareció dos veces de cara al gol. En la primera, la pelota dio en el travesaño y en la segunda rompió la línea de fondo y definió cruzado al 1-0.

Lo que el Madrid hacía simple al Manchester le costaba una enormidad. Los españoles atacaban con envíos directos, con latigazos, como el de Karim Benzema que alcanzó a sacar De Gea sobre su mano derecha y que podía haber aumentado la cuenta sobre el cierre de la primera mitad.

Los ingleses, en cambio, solo generaron peligro en un par de contraataques que se diluyeron por malas decisiones de Paul Pogba.

Entonces la pelota quedaba muy lejos del radio de Romelu Lukaku, el delantero belga por el cual pagaron 85 millones de euros.

En el segundo tiempo en lugar de cambiar se potenció la diferencia entre ambos equipos. Los primeros minutos fueron un monólogo merengue. Y la impotencia se hacía carne en el Manchester. Le tocaban la pelota y siempre llegaban un segundo tarde. Al compás de Isco y con Toni Kroos como salida limpia desde el fondo.

El segundo gol, a los 7 minutos del complemento, fue consecuencia de la superioridad. Una pared perfecta entre Isco y Bale, que el español definió con clase ante la cobertura de De Gea.

El partido parecía sentenciado. Es más, todo indicaba que el conjunto de Zidane podría florearse y golear pensando en el ingreso de Cristiano Ronaldo, pero el descuento cambió el panorama.

A los 17 minutos, Matic sacó un fuerte derechazo desde la medialuna que hizo exigir a Keylor Navas. El costarricense dejó un rebote corto, que aprovechó Lukaku y puso el 2-1.

Desde ese momento el partido entró en una meseta. Porque el Real Madrid ya no estaba tan confiado con el resultado y porque el Manchester no encontraba los caminos para ir en busca del empate.

La gran chance estuvo en los pies de Rashford, que quedó mano a mano con Navas, definió bien cruzado, pero el arquero con una atajada fenomenal con el pie estirado, evitó el empate.

A falta de ocho minutos entró Cristiano y el Madrid empezó así a bajar la persiana. A festejar un nuevo título. A extender una era sensacional bajo el mando de Zinedine Zidane, que hilvanó cinco victorias en las cinco competencias internacionales que disputó: dos Ligas de Campeones, dos Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.

Y así comienza una nueva temporada.

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