diciembre 13, 2018

Con agenda feminista en las Universidades Nacionales, se organizan contra las violencias

El pasado 23 de noviembre se llevó adelante una reunión nacional de mujeres de la CONADU Histórica. Entre otras cosas, se analizó el estado de los Protocolos de prevención de la violencia en cada Universidad y se debatieron iniciativas de cara al próximo año.

El pasado domingo 25 de Noviembre se recordó el Día Internacional de Lucha contra las Violencias hacia las Mujeres, y en nuestro país las trabajadoras docentes universitarias y preuniversitarias de CONADU HISTÓRICA protagonizaron distintas acciones de movilización junto a diversas organizaciones sindicales, sociales, políticas, estudiantiles y tantas otras.

En ese marco se realizó el Encuentro de Mujeres de CONADU HISTÓRICA en la Sede Nacional de la Federación (CABA). Participamron del mismo : Rocío Salgueiro (AGD-UBA), Laura Carboni (AGD-UBA), Francisca Staiti (FADIUNC-Cuyo, Sec. Gremial CONADUH), Ma. Ester Salas Soler (ADIUNJu-Jujuy), Silvia Siderac (ADU-La Pampa), Alicia Parodi (ARDU- La Rioja), Viviana Pradolini (ADUL- Litoral), Analía García (ADIUNNE- Nordeste), Analía Araya (ADIUNPA- Patagonia Austral), Gloria Herrera (ADU-Patagonia San Juan Bosco), Elena González (ADU-Patagonia San Juan Bosco), Ana Tablar (ADUNS- Sur), Marta Ortega (SIDUT- Tecnológica Nacional), Ayelén Martínez (ADUF-Tierra del Fuego), Luciana Gara (ADIUNT-Tucumán), Nadia Plaza (ADIUNT-Tucumán) y Claudia Baigorria (Sec. Adjunta CONADUH).

Fue una intensa jornada de trabajo, en la que intercambiaron experiencias sobre el abordaje de los temas asociados a la (re) producción de la cultura machista y patriarcal en el ámbito universitario, con manifestaciones explícitas de violencias contra las mujeres y disidencias.

En este sentido, consideraron que la institucionalización de los Protocolos para intervenir ante situaciones de violencia de género hacia las mujeres y la comunidad LGBTTTIQ en muchas Universidades Nacionales supone un gran avance, en particular por la sensibilización, las instancias necesarias de formación y los debates interdisciplinarios previos a su aprobación. Valoraron asimismo, el involucramiento y la actuación de muchas Compañeras de los sindicatos en estos procesos, siendo promotoras y gestoras de los proyectos iniciales a partir de su participación en Cátedras Abiertas de Género, Centros Interdisciplinarios, y otros espacios académicos vinculados a la militancia feminista y gremial.

Reivindicaron la activa y creciente participación de las Compañeras en los Encuentros Nacionales de Mujeres, asumiendo la necesidad de organizarse como Federación y desde cada gremio de base para contar con una presencia como Mujeres de CONADU HISTÓRICA que dé cuenta del trabajo y los debates que vienen realizando.

Hoy, la gran mayoría de las universidades cuenta con algún Protocolo (algunos actúan solamente a nivel de determinadas facultades, escuelas preuniversitarias o institutos) ó están en vías de construcción, pero no en todas se aplican de manera efectiva ni llegan a actuar ante las denuncias de personas afectadas por situaciones de violencia. Varios de ellos tienen deficiencias desde su propia concepción, en la medida que no facilitan los espacios apropiados para radicar las denuncias, asesorar y acompañar psicológicamente a las personas afectadas, o que directamente se ven imposibilitados de actuar investigando e instruyendo las acciones reparadoras.

Las mayores dificultades detectadas, entre otras, se asocian a:

El compromiso incumplido por parte del gobierno nacional de establecer una Mesa para la Evaluación e Implementación del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres (Ley Nº 26.485), en el ámbito de la Educación Superior. Espacio que se convocó en sólo dos ocasiones, con participación de representantes de la Secretaría de Políticas Universitarias, el Instituto Nacional de las Mujeres, el Consejo Interuniversitario Nacional, las Federaciones Nacionales Docentes y No Docentes y la Federación Universitaria Argentina.

La falta de autonomía con relación a las gestiones universitarias, quienes detentan el poder político (patriarcal) y en no pocas ocasiones obstaculizan ó impiden las necesarias investigaciones y procedimientos establecidos en la propia norma.

La escasez de equipos profesionales con formación con perspectiva de género – y militancia relacionada con el feminismo – que deviene en un perjuicio directo hacia las personas afectadas, a quienes se somete situaciones de re- victimización.

La ausencia de presupuestos genuinos para contar con cargos remunerados para los equipos profesionales, así como para instrumentar en todo el sistema universitario una gran campaña nacional contra las violencias, con formación a través de cursos, talleres, seminarios, etc. destinados a docentes, no docentes, estudiantes, funcionarios.

La ausencia de currículas con perspectiva de género transversales en todas las carreras y en todos los niveles.

“Vemos como una necesidad imperiosa la incorporación de la Educación Sexual Integral en las Universidades Nacionales, considerando que el único camino para prevenir situaciones de violencia de género es aplicando la ESI en todos los niveles educativos y formativos.”

Afianzar y diseñar ejes para una Campaña Nacional contra las Violencias en todas las Universidades Nacionales, tomando como base algunos ejemplos de otras similares que se han instrumentado con buenos resultados en cuanto a la sensibilización y visibilización de situaciones de violencia sexista en el ámbito universitario. Trabajar con modelos de Encuestas anónimas hacia la comunidad universitaria para la detección y tipificación de las violencias en cada universidad.

Se considera necesaria la construcción de un programa nacional de formación feminista, aprovechando las capacidades y el alto nivel académico de muchas Compañeras en las distintas Universidades Nacionales. Se plantea la realización de charlas, seminarios, talleres, cursos, etc. que promuevan la formación de les Compañeres que vayan a integrarse luego al trabajo institucional de aplicación de los Protocolos.

Sostenemos la importancia de que los protocolos y demás instancias institucionales sean acompañadas por procesos de organización independientes de las gestiones universitarias, donde prevalezcan las prácticas democráticas (asambleas, plenarias, reuniones interclaustros, etc.). En esta dirección consideramos que quienes integren los espacios estipulados por los Protocolos deberían acceder a los mismos por la vía electoral o concursal, y que dichos cargos sean revocables como forma de bregar por la autonomía de las gestiones universitarias.

Se definió la necesidad de sistematizar un seguimiento de la intervención y aplicación de los Protocolos en las distintas Universidades ante denuncias concretas de situaciones de violencia, en particular en lo que refiere a la contención y acompañamiento de les denunciantes y la existencia de acciones punitivas contra quienes resulten responsables del ejercicio de actos de acoso, abuso, discriminación, y todo tipo de violencia de género contra mujeres y disidencias. Trabajar sobre Protocolos como los de La Pampa, Comahue y otros, cuya aplicación viene siendo efectiva en materia preventiva y resolutiva.

Otros aspectos a abordar son la revisión y reformulación de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y de los Estatutos de la Federación y de los gremios de base desde una perspectiva de Género. Necesitamos trabajar hacia una Agenda Sindical Feminista. Instamos a que en nuestros sindicatos y en la Federación se avance hacia la creación de Secretarías de Géneros y Sexualidades. Incorporar las Licencias por Violencia de Género en nuestro CCT y en las discusiones paritarias particulares es el desafío de la etapa, tomando como base recientes experiencias en la Universidad Nacional de Centro (conquista lograda por ADUNCe), y en otros sectores como la docencia de la Ciudad de Buenos Aires, las trabajadoras no docentes de la UBA, las trabajadoras estatales en muchas provincias, las judiciales, etc.

Desde la CONADU HISTÓRICA reafirmaron el compromiso con la lucha contra las violencias de género hacia las mujeres y la comunidad LGBTTTIQ, lo cual también convoca a asumir que las propias organizaciones tampoco están exentas de estas prácticas patriarcales. En función de ello, profundizaran el trabajo colectivo para dotar a nuestra Federación y sus sindicatos de los espacios organizativos y deliberativos que tanto se necesita.

Finalmente se Propuso dar continuidad a estos espacios de trabajo, reflexión y propuestas hacia la Federación a partir de las experiencias y prácticas en las distintas Asociaciones de Base, procurando un nuevo Encuentro para principios de marzo (previo al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora), organizando con tiempo la participación de Compañeras de todas las Asociaciones.

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