noviembre 23, 2017

EL MAX NORDAU FESTEJÓ SU CUMPLEAÑOS N° 105

El frío de la tarde platense no fue un impedimento para el festejo, porque alrededor de 100 personas se

acercaron al Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau (CLIBMN) para celebrar su aniversario.

El eje de la fiesta estuvo guiado por las actividades artístico-culturales que se desarrollan en la institución. De

esta manera, la primera presentación estuvo a cargo del Coro de Niñas/os, dirigido por la Lic. Vanina

Rivarola, donde los más pequeños demostraron una gran destreza musical entonando canciones en idish, hasta

ritmos rioplatenses como el candombe.

Las palabras del Presidente del Max, Horacio Bilkins, también estuvieron presentes. Muy agradecido, recordó

a los fundadores y destacó la importancia de su tarea, quienes con escasos recursos crearon la biblioteca que

hasta el día de hoy se conserva e impulsaron el crecimiento de actividades deportivas y culturales en la ciudad.

El Max Nordou remite a un mismo sentimiento: un lugar de encuentro, valores y amistad. Alejandro Hirsch,

alma mater del Mameloshn -el tradicional festival de canciones en idish, hebreo y ladino que desde hace 25

años se realiza en la ciudad, organizado por el Max Nordau- se presenta como el “Zeide”, o el “abuelo”, pero

luego se corrige y agrega: “Mejor el tátara abuelo”. A sus 83 años considera que el Max es su segunda casa,

frase que menciona varias veces. Para Alejandro, lo más hermoso fue conocer a su esposa allí, con quien tuvo

dos hijos. “Mis hijos y mis seis nietos se criaron en esta institución”, agrega orgulloso.

Silvina Prane Monají llegó al Max Nordau a través de una amiga. Estudiante de Artes Plásticas y oriunda de

Chubut, ayer cantó en el Coro Folke, espacio que considera “un lugar muy lindo, porque la gente es muy

amable”. Para ella, el Max es “una casa de bienvenida”.

Por otro lado, Claudio Caponera, buscó una buena ubicación, porque su hija, Milena, canta en el Coro de

Niños. “Es un lugar muy lindo para sociabilizar y se han hecho varios esfuerzos para que esto se sostenga”.

El coro más antiguo de la institución, el Coro Climn, dirigido por Federico Chlopecki, deslumbró una vez más

con su harto repertorio en idish. Además, Alejandro Hirsch, fue invitado a cantar un tema con el coro, siendo

ovacionado por todo el auditorio.

Con un abanico de canciones variado, desde clásicos del rock nacional, cumbias y tangos también entonaron

el Coro Neshamá –coro de adultas- y Coro Folke -jóvenes-, ambos dirigidos por Emiliano Navazo, director

artístico del CLIBMN y uno de los principales organizadores del evento.

Por último, y gracias a la musicalización de la conocida MN Klezmer Band y el cuerpo de danzas Rikudim, la

jornada finalizó entre pasos, risas, abrazos; y la promesa de seguir siendo una institución que difunde el

judaísmo de manera laica y abre sus puertas para todas aquellas personas que la quieran habitar.

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