noviembre 23, 2017

La psicología evolutiva y una búsqueda de las razones por las que la gente prefiere la redistribución de ingresos (II)

Por Martín Krause*

Un grupo de científicos, y entre ellos un par de argentinos, expertos en el nuevo y prometedor campo de la psicología evolutiva plantean una respuesta.

Los argentinos son Daniel Sznycer, de la Universidad de California Santa Bárbara y la Universidad de Arizona, y María Florencia López Seal, de la Universidad Nacional de Córdoba. Investigan y escriben con los ‘padres fundadores’ de esta nueva disciplina, Leda Cosmides y John Tooby, creadores del Center for Evolutionary Psychology.

Según ellos el apoyo a la redistribución se basa en emociones, en particular la compasión, la envidia y el interés propio, no por alguna convicción general de justicia social. Esas emociones son el resultado de largos procesos evolutivos durante los miles de años que fuimos cazadores-recolectores. No descartan el impacto de las prácticas locales, las ideas y valores compartidos o la historia reciente, pero centran su atención en las primeras.

El crecimiento de la psicología evolutiva se ha basado en presentar crecientes evidencias de que el cerebro o mente humana contiene una cantidad de programas neuro-computacionales que fueron construidos por la selección natural porque resolvían recurrentes problemas de adaptación al mundo ancestral. En ese entorno se desarrollaron dos conductas con respecto a la distribución de bienes y servicios y sus correspondientes emociones para guiarlas.

Los cazadores-recolectores compartían riesgos en actividades sujetas al azar (por ejemplo, la caza de algunos animales grandes) pero estaban menos dispuestos a compartir resultados de actividades más regulares que dependieran del esfuerzo personal (caza de animales menores y más abundantes o recolección de frutos más comunes). Aun hoy, entonces, el apoyo o rechazo por la redistribución se explica por las diferencias en considerar que, por ejemplo, los desempleados no han tenido suerte en conseguir empleo o que su situación se debe a la falta de esfuerzo personal. Nuestros ancestros en mejor posición compartían con otros miembros del grupo o banda como una forma de asistencia mutua que reduce el riesgo a que, por mala suerte, se encontraran de pronto en la otra situación. Esto es motivado por la emoción de la compasión. El interés propio, por otro lado, apoya la transferencia de recursos de quienes están mejor que uno.

Pero cuando se trata de consolidar una posición social en relación a otros, la persona puede estar a favor de quitar al más rico o poderoso aunque otros no reciban nada, simplemente para debilitar su posición relativa en el grupo. Es motorizado por la emoción de la envidia.

Los autores realizaron trece estudios con 6.024 participantes en cuatro países para testear la hipótesis que la compasión, la envidia y el interés propio explican la posición de las personas sobre la redistribución. Los resultados de esas investigaciones parecen confirmar que, efectivamente, la compasión, la envidia y el interés personal guían las preferencias de las personas respecto a la redistribución. Ayudar a los pobres con dinero y esfuerzo propios están directamente basado en la compasión, pero favorecer la redistribución tiene también otros motivos, entre ellos el interés personal y la envidia. Por ejemplo, se pidió a los participantes de la investigación que compararan dos escenarios: en uno los ricos pagaban 10% más de impuestos y los pobres recibían algo; en otro los ricos pagaban 50% más de impuestos y los pobres recibían la mitad. Es decir, más impuestos resultaban en menos dinero para los pobres. Entre un 14 y un 18% de los participantes prefirieron este escenario.

Esos valores y emociones parecen estar detrás de las preferencias por la redistribución. ¿Serán los presos los motivados por la envidia y los que están fuera por la compasión? ¿o habrá entre todos nosotros tanto unos como otros? ¿o incluso algunos motivados por ambas? Por cierto, quienes se sientan motivados por la compasión su ayuda voluntaria satisface esa emoción, el apoyo a la redistribución los puede mezclar con los motivados por la envidia.

 

  • Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados. (Ciima-Eseade). Es profesor de Historia del Pensamiento Económico en UBA. 
Publicada el 2/7/17 en: http://bazar.ufm.edu/la-psicologia-evolutiva-una-busqueda-las-razones-las-la-gente-prefiere-la-redistribucion-ingresos-ii/
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