septiembre 25, 2018

Síntomas y medidas de prevención por infecciones de la bacteria del estreptococo

La Secretaría de Salud Municipal informa sobre los síntomas y las medidas de prevención necesarias con el fin de evitar infecciones de gravedad.

A raíz de los casos de público conocimiento, víctimas de la enfermedad producida por la bacteria streptococcus pyogenes, la Secretaría de Salud de la Municipalidad informa a la población los síntomas y las medidas de prevención necesarias con el fin de evitar infecciones de gravedad.

Cabe aclarar que la bacteria es el agente causante de patologías como la escarlatina, faringoamigdalitis y fiebre reumática. Su espectro de enfermedad varía de infecciones respiratorias leves, hasta las más invasivas, como casos excepcionales.

La trasmisión se produce por contacto físico directo entre personas por vía respiratoria. El tracto respiratorio superior (nariz, la cavidad nasal, la boca, la garganta (faringe) y la laringe) y la piel son los mayores reservorios de las infecciones por los estreptococos.

La bacteria es una de las principales responsables de generar infecciones de garganta en los niños, irrumpiendo cuando existen lesiones en la piel, entre ellas la varicela.
Si el paciente persiste con fiebre elevada o mal estado general, decaimiento evidente o cambios en la coloración de la piel debe realizar la consulta médica.

Medidas de prevención

En tal sentido, es importante conservar la higiene general, mantener ambiente ventilados, lavado de manos ya sea con agua y jabón blanco, como con alcohol en gel, cubrir el rostro a la hora de toser o estornudar, y tener el calendario de de vacunación completo.

Estas formas preventivas, son simples y vitales tanto para niños como para adultos. En este sentido, al no haber aún vacuna específica para esta bacteria, resulta aún más importante el cuidado individual y sobre todo en los niños, los principales afectados con esta bacteria.

Entre los síntomas a tener en cuenta, aparecen fiebre alta, dolor de garganta, dificultad respiratoria y secreción.

Cabe resaltar que los grupos de personas en riesgo son los niños menores de dos años, las personas mayores de 65 y aquellas que padecen enfermedades crónicas o son pacientes inmunodeprimidos.

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