julio 18, 2019
teletipo

Llega la comedia italiana “El hombre que compró la luna” al Cine Municipal EcoSelect

A partir del de mañana y hasta el próximo miércoles 19 de diciembre, a las 17 horas, la Municipalidad de La Plata proyectará la reconocida película italiana “El hombre que compró la luna” en la Sala 2 del Cine EcoSelect-Espacio INCAA del Centro Cultural Islas Malvinas.

Como parte de las distintas propuestas que ofrece Cine Municipal EcoSelect, la Secretaría de Cultura y Educación de la Comuna llevará adelante la reproducción de la comedia “El hombre que compró la luna” los días 13, 14, 16, 17, 18 y 19 de diciembre a las 17 horas, en el espacio cultural ubicado en Av. 19 y 51, con una entrada general de $50.

Esta producción audiovisual dirigida por Paolo Zucca y escrita por Bárbara Alberti, cuenta con la protagonización de Jacopo Cullin, Francesco Pannofino y Stefano Fresi.

Se trata de una coproducción ítala-argentina en la que predominan situaciones cómicas con momentos emocionantes y nostálgicos, destinada a un público que busca divertirse a través de una historia atractiva que conmueve y entretiene.

En ese sentido, el film cuenta la historia de un pescado de la ciudad de Cerdeña, quien afirma haber comprado la luna para regalársela a su amada. Ante esta noticia, el Gobierno Nacional junto a la Agencia de Seguridad Atlántica de Italia del Norte, idean un plan que consiste en enviar a un agente camuflado a la comunidad para indagar acerca del suceso y develar la identidad del comprador.

El elegido para dicha tarea es el agente Kevin, un hombre que reniega de sus raíces, forzado a regresar a su lugar de nacimiento por cuestiones laborales. La misión se presenta como un gran desafío profesional y emocional.

De esta manera, para ocultarse tendrá que incorporar los hábitos y costumbres de la comunidad, utilizando un vocabulario y un modo de vestir, propios de la cultura local.

La trama se desarrolla entre las enseñanzas de un peculiar profesor sobre las tradiciones de Cerdeña y el desparpajo de Kevin, aplicando lo aprendido en la cotidianeidad de este pueblo.

Una tarde, Kevin logra localizar al investigado “dueño de la luna”, llegado este momento comienzan a interactuar, y a medida que el relato avanza, las conversaciones se tiñen de metáforas y descubrimientos personales que van enriqueciendo la personalidad de cada uno.

El encuentro propicia un acto de identificación y deconstrucción para ambos. Mediante un camino en el que recorren múltiples sentidos, con la evidencia de que cada sujeto llega a ser quien es, relacionándose con los otros y por medio de la cultura.

A %d blogueros les gusta esto: