mayo 27, 2019
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El 24 de abril de 1915 se produjo el primer genocidio del siglo XX.

104° aniversario del genocidio armenio

En la ciudad de La Plata se desarrolló un acto en memoria de las victimas, transcribimos a continuación el discurso pronunciado por el Dr Luis Augusto Raffo.

Un día como hoy hace 104 años miembros del Partido Itthiad (llamados Jóvenes Turcos), quienes guiados por su extremismo, programaron y ejecutaron un salvaje y monstruoso plan de exterminio de parte de su propio pueblo (el grupo armenio).

Estalló la primera guerra mundial, y aprovechando esta circunstancia favorable, el gobierno turco decidió poner en ejecución el monstruoso plan de exterminio, en el nuevo orden elaborado por los llamados jóvenes Turcos, los armenios constituían un obstáculo. La Primer Guerra Mundial facilitó la concreción de su objetivo: transformar un imperio heterogéneo en un estado homogéneo fundado en el concepto de un pueblo, una nación.

“Una de las metamorfosis más inesperadas y trágicas de la historia contemporánea armenia fue el proceso que se desarrolló de 1908 a 1914, durante el cual los Jóvenes Turcos, de apariencia liberal, se transformaron en nacionalistas extremos, ávidos de crear un orden nuevo y de suprimir la cuestión armenia, eliminando al pueblo armenio”.

Del 23 al 24 de Abril de 1915 fueron detenidos, deportados a Anatolia y asesinados unos 650 dirigentes armenios de Constantinopla. A partir de entonces, se dio la orden de deportación de la población civil, desde las zonas de guerra en el Cáucaso, hacia los centros de reinstalación, en los desiertos de Siria y Mesopotamia.

El mismo esquema de arresto y asesinato de los líderes y de los hombres mayores de 15 años, así como la deportación del resto de la población -mujeres, ancianos y niños-, hacia los desiertos de Siria, se repitió en todos las localidades armenias.

Helen Fein (presidente de la Asociación Internacional de Expertos en Genocidios) prioriza la responsabilidad del estado en el acto de genocidio, afirma lo siguiente: “las víctimas de los genocidios premeditados del siglo XX -judíos, gitanos, armenios- fueron asesinados para que los designios del estado en vista de un orden nuevo fueran realizados. En los dos casos, la guerra fue utilizada para transformar a la nación con el objeto de adaptarla a las concepciones de la élite en el poder, eliminando a grupos considerados extranjeros, enemigos por definición”.

Más de 1.500.000 almas fueron asesinadas y masacradas. Los muertos aún permanecen insepultos. Los sobrevivientes fueron víctimas de enfermedades, hambre y sed.

Los padres fueron separados de sus hijos, hermanos entres sí; todos tuvieron que huir despavoridos por el temor a los turcos que los perseguían,  aún hoy permanecen dispersos por todo el mundo.

Es así que cientos de miles de huérfanos fueron repartidos en Instituciones humanitarias. Fueron bautizados con nombres como Libertad, Resurrección, etc. Fueron educados, adoptaron profesiones y oficios, y se establecieron en todas partes del mundo donde formaron familias. No tuvieron oportunidad de ejercer el derecho a su propia identidad. La secuela del genocidio es conocida con el nombre de Diaspora.

Mientras tanto, los armenios, un pueblo lleno de amor, no sugieren venganza. Continúan su existencia, hoy dispersa por todo el mundo. Seis millones de armenios, trabajan, construyen y claman reivindicando justicia en defensa de los derechos humanos de su pueblo, enriqueciendo a la cultura universal con el acervo de su cultura Nacional. (En nuestro país viven más de 100 mil personas de origen armenio).

            Ha dicho el doctor en historia Pascual C. Ohanian que el 24 de abril de 1915 comenzó la consumación del mayor delito contra la humanidad y el Derecho Penal Internacional, que llevó al jurista polaco Rafael Lemkin a acuñar el vocablo desconocido hasta entonces: “genocidio”.

Mientras los grandes imperios han desaparecido, los armenios, cristianos desde el año 301, con este mismo espíritu constructivo, han superado treinta siglos de historia. Y Continúan su existencia, (hoy dispersa) por todo el mundo. Seis millones de armenios, trabajan, construyen y claman reivindicando justicia en defensa de los derechos humanos de su pueblo, enriqueciendo a la cultura universal con el acervo de su cultura Nacional. (En nuestro país viven más de 100 mil personas de origen armenio).

            Al cumplirse los 104 años, desde que Turquía consumó el delito, y que hoy pretende ingresar a la Unión Europea, niega el genocidio. Si bien el gobierno actual no es el autor del hecho, es heredero de aquella matanza.  Países como Holanda, Francia, Alemania, Bélgica, Grecia y Polonia se oponen a la incorporación. El pueblo armenio, que continúa existiendo como ejemplo de amor; no está solo en la lucha por el reconocimiento del genocidio por parte de sus ejecutores. A su lado cada vez hay más ciudadanos del mundo que los acompañan, hacen suya la causa y la apoyarán hasta poder rendir el merecido homenaje a todas aquellas víctimas inocentes, al pie de quien fuera mudo testigo del horror; el bíblico Monte Ararat.


                           Nota:  La ley 26.199 del año 2006 establece cada 24 de abril como el Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos. Su artículo 4° invita a adherir las disposiciones de la ley.

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