enero 18, 2020
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Sobre las ganancias y no sobre el capital

El presidente no está haciendo nada que no haya dicho en campaña

Por Sebastian Spinosi *

El debate por los derechos de exportación volvió a ser eje en la política nacional.

El Presidente Alberto Fernandez envió al Congreso un proyecto de ley que, entre otras medidas, propone una actualización de los derechos de exportación.

El objetivo de éste, y de las demás medidas, es distribuir equitativamente las ganancias generadas por los sectores más pudientes y concentrados de la economía nacional.

Estos impuestos sobre las exportaciones de commodities son sobre las ganancias y no sobre el capital de las empresas. O sea, la redistribución opera en la esfera del excedente y no en el plano que determina la división trabajador-empresario. De esta forma, existe una redistribución que no modifica la estructura de la propiedad privada y, a su vez, dicha redistribución permite la ampliación del mercado interno a través del incremento de la demanda, tan necesaria para reactivar nuestra economía.

Al gravar las exportaciones de materias primas y sus derivados, unos de los efectos a corto plazo es la reducción del precio doméstico interno del bien -comparado con los de otros países o regiones -. Esta situación genera un aumento de la demanda interna y, por lo tanto, el incremento de la recaudación impositiva, la estabilización de los precios y de los ingresos de exportación, el control de la presión inflacionaria, la protección de la industria nacional, la regulación de las ganancias extraordinarias y una mejora en la distribución del ingreso.

Los efectos distributivos de los derechos de exportación se inclinan del lado de los consumidores domésticos que se ven favorecidos por la disminución de los precios y, al mismo tiempo, el Estado se beneficia por la maximización de la recaudación.

Y este es un punto central en el Gobierno: DISTRIBUIR LAS GANANCIAS PARA QUE EN ARGENTINA NO HAYA HAMBRE; DISTRIBUIR PARA CRECER, Y CRECER PARA PODER PAGAR LA INMENSA DEUDA EXTERNA.

Hay que recordar que en el año 2016, cuando el ex Presidente Mauricio Macri devaluó en un 60% nuestra moneda y al mismo tiempo liberalizó el comercio de granos, harinas, etc., el efecto inmediato fue el aumento de los alimentos, equiparándolos a precios internacionales y perjudicando a los más vulnerados, aquellos que sin la presencia activa del Estado son expulsados hacia los márgenes de nuestra sociedad.


Durante el año 2018, según la bolsa de Comercio de Rosario, de un total de 69,2 millones de toneladas de granos, aceites y harinas exportados, los mayores exportadores fueron:

Cargil con un 14% ( 9 millones de toneladas)

ADM con un 11% (7.3 Millones de toneladas)

Bunge con un 10% (7.2 Millones de toneladas)

COFCO con un 9,8% (con 6,8 millones de toneladas)

Aceitera General Deheza con 9,7% ( 6,7 millones de toneladas)

Vicentín con 9,4% (6,5 millones de toneladas)

Como se puede ver, entre las primeras tres empresas se exportó el 35% del total y, si sumamos las seis, se llega a un total de casi el 70%. Si esto lo traducimos en ganancias, significa que entre ellas ganaron casi 9.000 millones de dólares (315.000 millones de pesos del año 2018, a un tipo de cambio promedio de 35 pesos por dólar)

La mayoría del total exportado salió desde los puertos santafesinos, dato que no es menor, ya que solo pagaron el 0.25% de ingresos brutos en la Provincia de Santa Fe.

En el actual contexto nacional, donde 14 millones de argentinos y argentinas se encuentran por debajo de la línea de la pobreza, dos de cada tres chicos y chicas son pobres y el 10% de la población está desocupada, resulta urgente generar mecanismos distributivos que tiendan a reducir las desigualdades económicas entre los distintos sectores de nuestra sociedad.

El presidente no está haciendo nada que no haya dicho en campaña ni en su discurso de asunción. No se puede pensar una Argentina que sólo contenga a un porcentaje de la población o, en palabras de Alberto Fernandez, “tenemos que volver a la ética de la solidaridad para tener un país más justo y equitativo”.

* Lic. en Comercio Exterior