La situación en la empresa Vicentin continúa generando gran preocupación, especialmente en el ámbito laboral.
En una reciente reunión con autoridades de la compañía, los representantes sindicales de los Aceiteros expresaron su alarma ante la posibilidad de que la firma no cumpla con el pago de los salarios correspondientes al mes de febrero. Este anuncio, realizado por el gerente de recursos humanos de Vicentin, Carlos Iglesias, puso en duda el cumplimiento de la principal obligación patronal: el salario de los trabajadores.
Los sindicatos, que incluyen al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento de San Lorenzo (SOEA San Lorenzo), el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmotadores de Algodón de los Departamentos General Obligado y San Javier (SOEAD), y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODYARA), advirtieron que si los salarios no se pagan, comenzarán un plan de lucha que podría paralizar las plantas aceiteras de todo el país.
El conflicto no solo tiene un impacto económico directo sobre los trabajadores, sino que también pone en juego unos 3.000 empleos, entre directos e indirectos, debido a la situación de quiebra y concursada que enfrenta la empresa. Los gremios señalaron que no permitirán la pérdida de un solo puesto de trabajo ni la reducción de salarios, y rechazaron la posibilidad de que la empresa sea desguazada o adquirida por grupos que especulan con su quiebra.
Además, los sindicatos denunciaron a Vicentin ante la Secretaría de Trabajo de la Nación por la situación laboral y recordaron que la empresa, al estar en concurso, no puede generar nuevas deudas. Si la firma cesara los pagos, podría desencadenar una quiebra, afectando aún más los puestos de trabajo. En este contexto, los gremios anunciaron que si no se resuelve la situación de los salarios, tomarán medidas gremiales que tendrán un impacto directo en todas las plantas aceiteras del país.
El panorama es complejo y, de no resolverse a la brevedad, podría desatar un conflicto laboral a nivel nacional, con graves consecuencias para los trabajadores y la industria.

