Santa Fe enfrenta la crisis educativa con medidas concretas para mejorar la lectura en los niños

Tras conocerse los preocupantes resultados de la Evaluación Santafesina de Lectura 2024, el gobierno provincial puso en marcha un conjunto de estrategias para revertir lo que definieron como una verdadera “catástrofe educativa”.

La evaluación reveló que solo uno de cada cuatro estudiantes de segundo grado —actualmente cursando tercero— alcanza el nivel de lectura esperado.

“Ya estamos implementando soluciones. No hay ninguna razón para que un chico no aprenda a leer y escribir bien”, afirmó el ministro de Educación, José Goity, al presentar los resultados. La prueba, que tuvo alcance censal y nominal, evaluó a más del 95 % de los estudiantes de segundo grado de toda la provincia y permitió identificar con precisión el nivel de lectura de cada niño en términos de fluidez, velocidad y comprensión.

Según los datos, el 38,8 % de los alumnos se encuentra en los niveles más bajos de lectura —Pre-lector y Principiante 1—, mientras que solo el 25,2 % alcanzó los niveles Intermedio y Fluido, considerados aceptables para la edad. Las diferencias entre escuelas públicas y privadas son notables: apenas el 20 % de los alumnos de escuelas estatales alcanzó niveles adecuados, frente al 37 % en el sector privado.

A partir de este diagnóstico, el Ministerio de Educación lanzó dos programas clave para atacar el problema desde sus raíces: el Programa de Apoyo a la Alfabetización y el Programa de Formación Docente en Alfabetización. El primero está orientado directamente a los estudiantes con mayores dificultades, quienes recibirán tutorías personalizadas dos veces por semana, fuera del aula, con una duración de 20 minutos por sesión. El segundo programa se enfoca en capacitar a los docentes mediante encuentros presenciales fuera del horario laboral, con una remuneración adicional y materiales específicos.

Ambas iniciativas tienen como población prioritaria a los alumnos de tercer grado, grupo identificado como crítico tras los resultados de la evaluación. Además, se pondrá especial atención en las escuelas que enfrentan mayores dificultades, muchas de las cuales se encuentran en zonas rurales o en contextos sociales complejos.

“Este diagnóstico es un punto de partida. Lo que hicimos no tiene precedentes en la provincia y marca un cambio de rumbo en la política educativa”, subrayó Goity, quien ratificó el compromiso de su gestión para garantizar que todos los niños aprendan a leer y escribir con solidez desde los primeros años escolares.