Con una cifra histórica de más de 470 mil personas inscriptas, los Juegos Bonaerenses 2025 se consolidan como el evento deportivo y cultural más convocante del país.
Organizados por el gobierno de la provincia a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, la edición número 34 dio inicio a la Etapa Local en los 135 municipios bonaerenses, con el objetivo de llegar a la gran final que se disputará en octubre en Mar del Plata.
Este año, la competencia ofrece más de 100 disciplinas distribuidas en las categorías Juveniles, Personas Mayores, Personas con Discapacidad y Personas Trasplantadas, además de modalidades inclusivas como la intergeneracional, que permite la participación conjunta de jóvenes menores de 18 años y personas mayores de 60.
El ministro Andrés “Cuervo” Larroque subrayó la importancia de sostener esta política pública en un contexto nacional adverso: “Mientras el presidente Milei recorta y abandona a las provincias, el gobernador Axel Kicillof apuesta por más Estado, más comunidad y más deporte”. Además, destacó el récord de inscriptos como una muestra del “profundo arraigo que tienen los Juegos en cada rincón de la provincia”.
Por su parte, el subsecretario de Deportes, Cristian Cardozo, señaló que los Juegos “son una herramienta de inclusión y construcción colectiva” y celebró el incremento sostenido en la participación de personas mayores. En esa categoría, se destacan propuestas como caminata, pentatlón, pesca, tejo, bochas, sapo, ajedrez, y juegos tradicionales como damas, truco y chinchón.
Desde su creación en 1992, los Juegos Bonaerenses promueven el acceso igualitario a la actividad física y la cultura, fomentando la identidad local y el sentido de pertenencia en todos los distritos del territorio bonaerense. En articulación con el Instituto Cultural, esta iniciativa no solo acerca el deporte a la comunidad, sino que también ofrece un espacio de encuentro y expresión para todas las generaciones.
Con una participación récord y una programación cada vez más diversa, los Juegos se preparan para una edición que promete ser inolvidable, reafirmando su lugar como símbolo de integración y orgullo bonaerense.

