El referente del CEVECIM Berisso, Jorge Di Pietro, puso en palabras uno de los sentimientos más profundos que dejó la Guerra de Malvinas: la hermandad entre los excombatientes como motor de supervivencia, lucha y reconstrucción.
Lejos de centrarse únicamente en el dolor, Di Pietro rescató una de las experiencias más significativas que marcó su vida y la de sus compañeros. “La anécdota positiva que siempre mencionamos tiene que ver con el lazo de hermandad que generó la guerra entre nosotros”, expresó.
Ese vínculo, forjado en condiciones extremas, trascendió el conflicto bélico y se convirtió en una red de contención clave en la posguerra. Según explicó, fue justamente esa unión la que permitió a muchos excombatientes seguir adelante: “Nos permitió unirnos, salvarnos y buscar reivindicaciones que mejoraron la calidad de vida de nuestras familias”.
En ese sentido, Di Pietro fue contundente al resumir el espíritu colectivo que los sostuvo: “¿Cómo nos salvamos? De manera colectiva. Nadie se salva solo”.
El referente del CEVECIM Berisso también destacó el rol fundamental que cumplieron las organizaciones de veteranos. Aseguró que, sin ese trabajo conjunto, el destino podría haber sido mucho más trágico para muchos de ellos. “Si no nos hubiésemos unido en instituciones, no sé si hoy estaríamos vivos”, afirmó, en alusión al difícil proceso que atravesaron tras la guerra.
Además, hizo referencia a una de las etapas más dolorosas de la posguerra: la estigmatización y el abandono que sufrieron muchos excombatientes. En ese contexto, recordó que algunos fueron empujados al aislamiento y al suicidio, en medio de lo que definió como la campaña del “loquito de la guerra” impulsada tras la dictadura.
Frente a ese escenario, la familia y la organización colectiva aparecieron como pilares fundamentales. “La familia fue clave, pero la unión fue fundamental”, remarcó.
Actualmente, ese espíritu sigue vigente dentro del CEVECIM Berisso, una organización que trabaja de manera colectiva con una comisión y subcomisiones integradas por excombatientes y otros actores comprometidos con la causa. Aunque Di Pietro es la cara visible, dejó en claro que el trabajo es conjunto: “Somos un colectivo que marcha en la misma senda y con un mismo objetivo”.
Finalmente, subrayó cuáles son las banderas que hoy siguen levantando:
El reconocimiento de los verdaderos héroes, los caídos en combate y también los fallecidos en la posguerra.
La defensa de los derechos humanos, en un contexto marcado por la última dictadura militar.
La soberanía nacional, como eje central para construir una “patria libre, justa y soberana”.
La historia de Jorge Di Pietro no solo refleja el impacto de la guerra, sino también el valor de la organización colectiva como herramienta para resistir, sanar y seguir luchando.
🎙️ Pedro Posteraro Dominguez para www.infolaplata.com
