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Las apariencias encantadoras

Por Carlos A. Sortino 💻

Hay un concepto que se repite como explicaci贸n cada vez que se le pregunta a cualquier funcionario o vocero del gobierno sobre alguna situaci贸n conflictiva que no se resuelve: 鈥渓a complejidad del contexto鈥.

Marcha atr谩s con la expropiaci贸n de Vicent铆n. Retraso incre铆ble en el aporte de las grandes fortunas. Toma de tierras por parte de sectores ya vulnerados. Aumento de precios. D贸lar blue. Condiciones del FMI. Etc茅tera.

Siempre complejidad del contexto. 驴Qu茅 significa este concepto? Lo que todos entienden que significa, pero pocos lo expresan. Se trata, sencillamente, de dominaci贸n de clase. 

Para clarificar el concepto, esta complejidad del contexto no funciona al rev茅s, es decir, cuando una medida favorece o no lesiona los intereses del empresariado y, consecuentemente, perjudica o lesiona los intereses del pueblo.

La complejidad del contexto aparece y encanta cuando se defienden los privilegios de la clase dominante. Pero cuando se defienden los derechos del pueblo, esas apariencias encantadoras se esfuman para dar paso a la realidad: contenci贸n cristiana o represi贸n fascista, seg煤n la convicci贸n o conveniencia del gobierno, cualquiera sea.

Esta complejidad del contexto no funciona s贸lo en el campo econ贸mico. Tambi茅n est谩 muy s贸lida para defenderse de posibles lesiones inmateriales. Porque la desigualdad es tambi茅n ideol贸gica. 

No es s贸lo el dinero, es tambi茅n el poder. Claros ejemplos vern谩culos de esta doble imposici贸n son las mesas de enlace de los productores agropecuarios (exitosa) y de los militares retirados (aparentemente, ya fracasada).

El m谩s claro ejemplo de esta doble imposici贸n en el orden internacional es el capitalismo financiero. 驴Por qu茅 es hegem贸nico, casi impermeable? Porque el sistema de producci贸n de bienes y servicios genera una riqueza multimillonaria y no es necesaria su reinversi贸n total en el mismo proceso. Entonces hay que usar el sobrante de una manera estrat茅gica: es decir, no s贸lo para multiplicar ese dinero ocioso, sino, fundamentalmente, para conservar el poder.

La dominaci贸n de clase no se ejerce s贸lo por la fuerza bruta. Necesita, fundamentalmente, de un consenso social, de un 鈥渟entido com煤n鈥, que la sostenga. Eso se llama hegemon铆a y esta hegemon铆a consiste en que la clase dominante logre que sus intereses sean percibidos como propios por una gran parte de la sociedad. Para eso financian su industria cultural (medios y redes), tambi茅n con aquel sobrante.

As铆 funciona la complejidad del contexto, el 鈥渃oncierto capitalista鈥, que no es s贸lo dominaci贸n econ贸mica, como algunos minimizan. Fue ideado y materializado, desde mediados del siglo 19, como constituci贸n y soporte, 鈥渄emocracia representativa鈥 mediante, de: a) un orden jur铆dico que legaliza el control oligop贸lico de la econom铆a; b) una organizaci贸n pol铆tica que subordina las necesidades y expectativas del pueblo a los intereses de ese oligopolio; y c) un sentido com煤n estructurado para naturalizar aquel control y esta subordinaci贸n.

Es un acierto conceptual la frase de Mart铆n Guzm谩n: 鈥渆l di谩logo es importante, pero gobernamos nosotros鈥. Sin embargo, sin su acci贸n pol铆tica consecuente, s贸lo es un acierto conceptual.

No estamos diciendo que sea f谩cil desafiar la complejidad del contexto. Decimos que no se la puede aceptar como l铆mite, sino como punto de partida. Hoy por hoy, esta dominaci贸n de clase tiene una caracter铆stica peculiar: no hay riesgo de lucha de clases. Y ese es el l铆mite.

El punto de partida es que la lucha de clases emerge en nuestro sentido com煤n como una guerra civil, como una revoluci贸n sangrienta, porque as铆 lo ha instalado con su industria cultural la clase dominante desde hace m谩s de 100 a帽os. Pero esta lucha de clases puede tener otras manifestaciones pol铆ticas, a condici贸n de que se la acepte como posibilidad y no se la siga negando. 

No hay una sola clase de hombres (los que trabajan). Hay una clase dominante que los hace trabajar y que utiliza al Estado para proteger sus intereses econ贸micos e ideol贸gicos, precisamente por la complejidad del contexto, es decir, por la dominaci贸n de clase con su peculiar caracter铆stica: la ausencia de una amenaza. 

Si no aceptamos esta realidad y trabajamos desde ella, s贸lo seremos capaces de administrar la complejidad del contexto. Nunca de trascenderla.

💻 聽Militante de Compromiso y Participaci贸n (COMPA) en el Frente de Todos.

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