QUE LA GUERRA NOS SALVE

✍🏽Por Lic. Alejandro Marc贸 del Pont 💻

La econom铆a del fascismo: una econom铆a donde las grandes corporaciones se quedan con las ganancias, mientras los contribuyentes financian las p茅rdidas ( Murray Rothbard)

Durante 2019, en los 谩mbitos acad茅micos se discut铆a intensamente el instante en el que arribar铆a la nueva crisis mundial, su profundidad y duraci贸n como consecuencia de la desastrosa performance del modelo de acumulaci贸n. 驴Por qu茅 pensar en un futuro fat铆dico como este? Bueno, motivos hab铆a de sobra. En el 2008, seg煤n la ONU, unos 167.2 millones de personas se encontraban desempleadas, y en 2019 la cantidad hab铆a alcanzado los 184.5 millones. Casi 500 millones trabajan menos horas remuneradas de las que quisieran y alrededor de unos 120 millones no est谩n clasificadas como desempleadas, pero hab铆an abandonado la b煤squeda activa de trabajo. Unos 267 millones de j贸venes (entre 15 y 24 a帽os) no trabaja ni estudia y m谩s de 630 millones de personas gana menos de 3,20 d贸lares diarios.

La principal causa de estos males era la desaceleraci贸n del crecimiento econ贸mico debido, seg煤n el neoliberalismo, a las consecuencias de la crisis, aunque no se discut铆a como y por qu茅 se lleg贸 a la crisis. Del 2000-2007, la tasa de crecimiento del PBI mundial rondaba el 3%, y desde 2008-2019 su media era de 1.8%. En el 2007 hab铆a unos 946 millonarios y en 2019 hab铆a 2.095, con m谩s riqueza que 4.600 millones de personas. Al parecer algo en el modelo de acumulaci贸n de crisis recurrentes se hab铆a desconfigurado y deb铆a ser discutido. 驴Realmente algo se hab铆a desarticulado o en realidad se hab铆a refinado? La pobreza aument贸 de manera sideral debido a la concentraci贸n del ingreso, y los niveles de deuda mundial pasaron del 195% del PBI mundial en el 2007 al 227% en el 2019 en todos sus tipos, p煤blica, privada y de los hogares.

La controversia no lleg贸 muy lejos, las subprimes eran las culpables, el sistema de acumulaci贸n y distribuci贸n se podr铆a revisar, pero no como un problema estructural. La pandemia se encargar铆a de ponerle el 煤ltimo clavo al ata煤d de las especulaciones y las revisiones econ贸micas. De ahora en m谩s la culpa de todos los males econ贸micos deber铆a ser achacada al Covid-19. 隆Que la pandemia salve al sistema!

Esta nueva recesi贸n no era financiera, sino sanitaria, y golpeaba a la producci贸n. Seg煤n el Banco Mundial ser铆a la peor desde la Segunda Guerra Mundial, y la primera vez desde 1870 en que tantas econom铆as experimentar铆an una disminuci贸n del producto per c谩pita. El desastre econ贸mico se vio amplificado por numerosos motivos que ven铆an de arrastre. Fuertes deficiencias de servicios sanitarios, destruidos por planes de austeridad en el sur profundo, diferentes niveles de acceso a la vacuna que llevaba a dispares niveles de crecimiento, y falta de registros para brindar incentivos de personas sin empleo formal, entre otros.

Gracias a esconder moment谩neamente el manual de econom铆a ortodoxa respecto de la emisi贸n monetaria y el d茅ficit, se permiti贸 que los gobiernos se endeudaran tratando de mantener la estructura de producci贸n intacta, pagando sueldos, financiando subsidios, omitiendo ingresos fiscales, mientras los organismos internacionales y la iniciativa privados miraban para otro lado. Esto provoc贸 que los Estados se sobre endeudaran a煤n m谩s, pero m谩gicamente esta vez, sin inflaci贸n. En un a帽o la deuda mundial pas贸 del 227% ya comentado al 257%, con un aumento del 99% de la deuda p煤blica.

El parate por la ca铆da del PBI increment贸 ferozmente el desempleo, que sum贸 195 millones de trabajadores de tiempo completo, mientras que la pobreza empuj贸 solo en el 2020 a 150鈥痬illones de personas a la pobreza extrema. La pobreza extrema, definida como la situaci贸n de quienes viven con menos de USD鈥1,90鈥痑l d铆a, afect贸 entre un 9,1鈥% y un 9,4鈥% de la poblaci贸n mundial en鈥2020 o sea unos 700 millones.

Un mundo que profundiz贸 la desigualdad fue el legado inmediato de la pandemia. La brecha entre ricos y pobres sigui贸 creciendo entre 2019 y 2021. En la c煤spide de la pir谩mide, un reducido y selecto club de multimillonarios 鈥揺l 0,001% de la poblaci贸n鈥 vio c贸mo sus fortunas crec铆an un 14%. En una ampl铆sima base, 150 millones de personas m谩s se ve铆an abocadas a la extrema pobreza. Thomas Piketty pone negro sobre blanco el proceso de desigualdad de rentas y riqueza, que se agudiz贸 a ra铆z de la oleada de pol铆ticas desreguladoras y privatizadoras de los a帽os ochenta. Ese fue el comienzo. En las dos 煤ltimas d茅cadas, la distancia entre los ingresos del trabajo y el capital, que percibe el 10% m谩s rico de la poblaci贸n y el 50% m谩s pobre, se ha duplicado. Y la concentraci贸n de la riqueza ha llegado a una cuota 鈥渆xtrema鈥, puesto que el 10% m谩s poderoso posee ya el 75% de todo el patrimonio mundial. 

Nuevamente el debate sobre el desastroso modelo de acumulaci贸n qued贸 escondido tras la sombra de la pandemia, por lo que el 2021 ser铆a el a帽o del reencuentro con un crecimiento desigual. Si las grandes corporaciones ganadoras durante la pandemia se apiadaban de los consumidores, podr铆a darse un shock de az煤car, gastos sin precedentes, debido a la acumulaci贸n de ahorros causado por el aislamiento, sin importar la p茅rdida de trabajo y ca铆da del poder de compra de los salarios. La recuperaci贸n estaba a la vista. Con una salvedad, esta crisis no toc贸 al sistema financiero, por primera vez en la historia de las crisis, el shock de consumo nunca se produjo.

En el 2021, los patrones de ca铆da y recuperaci贸n inducidos por la pandemia difieren marcadamente por grupos de ingresos de cada pa铆s, si se define como recuperaci贸n el retorno de una econom铆a a su nivel de 2019 en cuanto a ingreso per c谩pita. Aproximadamente el 41% de las econom铆as avanzadas de altos ingresos llegaron a recuperar el umbral del 2019, pero de los pa铆ses de medianos ingresos, solo el 28% lo logr贸 y apenas el 23% de los pa铆ses de bajos ingresos.

La disparidad entre econom铆as avanzadas y en desarrollo es a煤n mayor de lo que sugiere esta comparaci贸n, porque muchos de los pa铆ses de ingresos medios ya ven铆an experimentaban ca铆das del ingreso per c谩pita 鈥揂rgentina, Brasil, entre otros- antes de la pandemia, mientras que las econom铆as avanzadas se manten铆an. Por eso, las discusiones del modelo de acumulaci贸n planteado a fines del 2019 segu铆an mostrando que la econom铆a no daba soluciones, y que el sistema genera carretadas de pobres y s贸lo beneficia a los poderosos.

Otro problema importante que afecta a las econom铆as avanzadas y en desarrollo por igual son las cadenas de suministro globales, que siguen seriamente afectadas por los acontecimientos de los dos 煤ltimos a帽os. La globalizaci贸n y el dise帽o de las multinacionales de programar eslabones de cadenas dependiendo d贸nde les sea m谩s rentable ubicarse, comenz贸 a afectar a la producci贸n provocando escasez de productos. Varias cadenas de suministro se vieron afectadas y los engranajes de la econom铆a mundial dejaron de funcionar correctamente. La ca铆da del comercio internacional se acentu贸 y, de esta manera, el espectro de la par谩lisis econ贸mica se est谩 extendiendo por toda la econom铆a del planeta.

Los costos del transporte se dispararon. Y a diferencia del shock de oferta, basado en el petr贸leo de los a帽os 1970, los relacionados con el COVID-19 son m谩s diversos y opacos, y por lo tanto, m谩s inciertos. Nuevamente la culpa no es del modelo, sino de la pandemia. Pero asoma despu茅s de varios a帽os y sin guerra a la vista, un nuevo jugador en la disputa por ingreso, la inflaci贸n. En 15 de 34 pa铆ses clasificados como econom铆as avanzadas por el informe Perspectivas de la Econom铆a Mundial del Fondo Monetario Internacional, la inflaci贸n de 12 meses, a diciembre de 2021, superaba el 5%. En m谩s de 20 a帽os no se ha registrado un salto tan repentino y generalizado de alta inflaci贸n (seg煤n los est谩ndares modernos).

La idea de maximizaci贸n de beneficios y el empe帽o por mantener y mejorar los m谩rgenes de rentabilidad han sido los motores del sistema de acumulaci贸n en su historia, pero desde los ochenta en adelante, sobre todo en los gloriosos noventa, las cosas se salieron de control y de equidad. No solo en la b煤squeda de mayores beneficios se estableci贸 la globalizaci贸n, para minimizar costos salariales y encontrar los lugares donde fueran rid铆culamente 铆nfimos, sino el mercado de trabajo se volvi贸 un espacio mundial y, por lo tanto, los ej茅rcitos de desempleados, que mantienen deprimido su valor, tambi茅n.

Varias ideas acompa帽aron a esta, todas en busca del mismo objetivo, maximizar beneficios. He aqu铆 un ejemplo actual. La empresa japonesa Toyota fue la pionera en implementar un m茅todo que consiste en que las piezas se entregan a las f谩bricas justo cuando se necesitan, a fin de minimizar la necesidad de almacenarlas. Lo que se conoce como fabricaci贸n 鈥渏usto a tiempo鈥, o Just in Time, en ingl茅s.

Los turbulentos acontecimientos durante el COVID-19 y su salida, pusieron en tela de juicio los m茅ritos de la reducci贸n de inventarios, adem谩s de reavivar la preocupaci贸n de que algunas industrias han ido demasiado lejos. La manifestaci贸n m谩s notoria de la excesiva dependencia del m茅todo se encuentra en la propia industria que lo invent贸: los fabricantes de autom贸viles se han visto perjudicados por la escasez de chips, componentes vitales de los autom贸viles, que se producen sobre todo en Asia. Sin suficientes chips disponibles, las f谩bricas de autom贸viles de India, Estados Unidos y Brasil se han visto obligados a detener las l铆neas de producci贸n.

No se puede modificar la fabricaci贸n de semiconductores de autos para computadoras de a bordo por tablets, tel茅fonos celulares, computadoras, etc  y volver a darle importancia nuevamente a los autom贸viles cuando la demanda aumenta. No s贸lo es el m茅todo, Intel, el fabricante estadounidense de microprocesadores, ha divulgado sus planes para invertir 20 mil millones de d贸lares con el fin de construir nuevas plantas en Arizona. Pero eso es menos de los 26 mil millones que gast贸 en recompras de acciones en 2018 y 2019, una suma que la compa帽铆a podr铆a haber usado para expandir su capacidad.

Seg煤n un estudio del Banco de Pagos Internacionales, de 1981 a 2000, las empresas estadounidenses redujeron sus inventarios en un promedio de 2% al a帽o. Estos ahorros ayudaron a financiar otra tendencia que enriquece a los accionistas: el crecimiento de las recompras de acciones. En la d茅cada previa a la pandemia, las empresas estadounidenses gastaron m谩s de 6 billones de d贸lares para comprar sus propias acciones, triplicando sus compras. 

Nadie invirti贸 para los momentos de expansi贸n y nadie quiere perder sus beneficios, por lo que los platos rotos los pagaran los consumidores. Durante el 2021, el presidente americano estall贸 contra los monopolios por el exagerado aumento de los precios, debido a los faltantes de stock, y para mantener su rentabilidad.

El ejecutivo americano se plante贸 durante el 2021 adoptar una postura m谩s dura hacia las empresas que, seg煤n dec铆a, est谩n 芦causando conmoci贸n禄 en los precios que ofrecen a los consumidores. Para poner un ejemplo, los cuatro grandes procesadores del sector de lacarne de EE.UU. son: Cargill, productos b谩sicos, Tyson Foods Inc, productor de pollo, JBS S.A., mayor empacadora de carne del mundo, y National Beef Packing Co., carne. Estas cuatroempresas faenaron alrededor del 85% del ganado de EE.UU. que se convierte en filetes, asados 鈥嬧媎e res y otros cortes de carne. Estas cuatro grandes conglomerados controlan, de manera abrumadora, las cadenas de suministro de carne, lo que reduce las ganancias de los productores y aumenta los precios para los consumidores. 驴Les suena conocido?

La Casa Blanca detall贸 que los aumentos de precios en la carne de res, cerdo y aves de corral han impulsado la mitad del aumento de precios que los estadounidenses han pagado por los alimentos desde diciembre del 2021. En este sentido, consideran que esas empresas obtienen demasiadas ganancias despu茅s de que el est铆mulo ayud贸 a apuntalar la demanda de sus productos.

Mientras EE.UU. extiende de manera anormal su d茅ficit comercial, U$S 109.800 en millones en marzo, un 22% m谩s que durante febrero, el comercio mundial crece s贸lo un 0.3% en febrero. El puerto de Shangh谩i esta semiparalizado debido a la propagaci贸n de la variante 贸micron. Con 25 millones de habitantes y un peso vital para la econom铆a del pa铆s, sufre la peor ola desde la originada en Wuhan hace m谩s de dos a帽os. En 2021 represent贸 el 17% del tr谩fico de contenedores de China y el 27% de las exportaciones de esa naci贸n, y ha sido el puerto m谩s grande del mundo durante los 煤ltimos 10 a帽os.

Las restricciones afectan las carreteras que llegan y salen del puerto en China, pero este colapso se encuentra en el mundo. La C谩mara de Comercio de la Uni贸n Europea estim贸 que hab铆a entre un 40% y un 50% menos de camiones disponibles. Las consecuencias a nivel global no van a esperar: cadenas de suministro tensas, flujo de importaciones lento y un aumento constante de la inflaci贸n. La distribuci贸n del ingreso se concentra cada vez m谩s y la cadena de suministros seguir谩 fuera de control.

Las discusiones del modelo de acumulaci贸n tendr谩n que esperar para otro momento. La guerra es ahora la culpable de la crisis energ茅tica, de la hist贸rica falta de alimentos y la desigualdad. Y lo que vendr谩 en los pr贸ximos meses de escasez e inflaci贸n galopante afianzar谩 la concentraci贸n y las ganancias de las empresas que manejan el mundo y sacaban beneficios, mucho antes de la guerra.

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