30 mayo, 2020
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¿Revolución y cambios o negociar con el poder? Mayo de 1810 – Mayo 2020

PRIMERA PARTE

Por Ricardo Gil *

Semana de mayo de 1810.

Hace 210 años, nuestros compatriotas se dirimían entre tomar el poder o negociar con él (salvando las distancias, como puede estar pasándonos hoy), con la diferencia que hoy tenemos un gobierno propio, pero hablamos del poder.

Un poco de historia, no viene mal.

Así el viernes 18 de mayo de 1810 los integrantes del cabildo se reunieron para tratar los temas habituales, por la noche se enteraban de la caída de Fernando VII, allá por febrero de ese año. Vía barco desde Cádiz, Gibraltar y Montevideo, la nota junto a otros papeles en los baúles, con el escrito de la noticia, llegaba al puerto de Buenos Aires.

Versiones dicen que podrían haberse enterado los patriotas en el puerto en oficinas de la Aduana, haciéndose ahí de la información real de la disolución de la Junta Central en España, cosa que luego sería informada mediante un bando del virrey Cisneros, “acomodado a su forma”, que se imprimía en la Imprenta de los Niños Expósitos, donde editaban el Correo de Comercio (otra obra de Belgrano); por ello una de sus personas de confianza, encargado de la imprenta, quien al no encontrarlo busco a sus amigos Vieytes, Rodriguez Peña y Francisco Paso, hermano de Juan José, para informarles.

Algunos de los patriotas que habitualmente se reunían en la casa de Belgrano o en la jabonería de Vieytes, justo en esa fecha, como Saavedra (Jefe de Los Patricios), Castelli y Belgrano estaban fuera de Buenos Aires, en sus chacras.

En palabras de Belgrano: “el llamado de mis amigos de Buenos Aires, diciéndome que era llegado el caso de trabajar por la patria para adquirir la libertad e independencia deseada”.

El bando fue puesto en conocimiento el sábado 19. El domingo 20 recién llegó Saavedra, el bando ya circulaba por toda la ciudad. Castelli, Saavedra y Belgrano se encargaron de hablar con las autoridades, el síndico y el alcalde, instando a realizar un Cabildo Abierto, público y general. Cisneros tratando de resistir convoco a las milicias, por supuesto no tenía la autoridad suficiente, Saavedra jefe de Los Patricios con Viamonte como segundo, los Húsares a cargo de Martín Rodríguez y Juan R. Balcarce, la Legión Infernal o “Chisperos” denominados luego, con French y Beruti, entre las principales fuerzas opositoras, quienes apostaron sus fuerzas en la Plaza Mayor, disuadiendo al virrey. Ante la comitiva instando nuevamente al virrey a llamar al Cabildo Abierto, dicen que respondió: “hagan lo que quieran” y los patriotas asumieron: “la cosa está hecha. ¡Cisneros ha cedido de plano y dice que hagamos lo que queramos!”.

El lunes 21 los miembros del Cabildo tratando la petición, tenían “la presión social” del pueblo en la plaza y Belgrano dijo: “el pueblo quiere saber si se realizará el Cabildo Abierto”, aceptaron los funcionarios del virreinato solicitando que dispersaran a los manifestantes, Manuel Belgrano se quedó verificando la organización y convocatoria, quien advirtió que si la convocatoria no era amplia habría una nueva revuelta. Se hicieron 450 invitaciones a la asamblea del Cabildo Abierto del 22 de mayo.

El martes 22 asistieron 251 de los invitados, algunos se retiraron antes de la votación final, Belgrano orador numero 117 dio su voto por la destitución del virrey y luego fue turno de su primo y compañero Castelli, el gran orador de la jornada, con un final de la votación de 159 votos por la cesación de Cisneros y 67 por mantenerlo, el dictamen fue: “que el virrey debía cesar en su mando”. Belgrano era el encargado de agitar un pañuelo blanco desde el balcón si no salían las cosas como querían, para desatar la acción de los patriotas en la plaza, con las acciones de los “chisperos” con French y Beruti a la cabeza, quienes identificaban a su gente y a los patriotas con cintas o tiras blancas.

El escrutinio duró parte del miércoles 23, con la particular lectura que los partidarios del virrey que aceptaron la formación de una junta como la de Sevilla o Cádiz y se atribuyeron el derecho de decidir sus integrantes, manteniendo a Cisneros en calidad de vocal presidiendo la junta, más dos españoles, un cura, un comerciante y dos patriotas: Saavedra y Castelli, estos últimos ni consultados; fueron anoticiados por sendas notas y manifestaron, al reclamo de sus compatriotas, sus renuncias como vocales sin haber asumido.

Esa noche fue dura para el virrey y sus seguidores, jóvenes y manifestantes golpearon las puertas y ventanas de sus casas, mientras los patriotas reunidos en la casa de Rodríguez Peña, debatían las acciones a tomar sin ponerse de acuerdo, Belgrano sentado, pensativo en un costado, y según los escritos de Tomás Guido -joven patriota, quien fuera luego de los mejores colaboradores y amigo de Belgrano y San Martín-, dice: “En estas circunstancias el Sr. Manuel Belgrano, mayor del regimiento de Patricios, que vestido de uniforme escuchaba la discusión en la sala contigua, reclinado en un sofá, casi postrado por largas vigilias y observando las indecisión de sus amigos, púsose de pie y súbitamente y a paso acelerado y con el rostro encendido por el fuego de su sangre generosa, entró a la sala y lanzando una mirada altiva en rededor de sí, y poniendo la mano sobre la cruz de su espada dijo: ” ¡Juro, digo a la patria, ya a mis compañeros, que si a las tres de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese sido derrocado, a fe de caballero, yo lo derribaré con mis armas!” Profunda sensación causó en los circundantes, tan valiente y sincera resolución. Las palabras del noble Belgrano fueron acogidas con fervoroso aplauso.” Esta decisión y ultimátum al virrey, sacó a los patriotas y a los revolucionarios de su estancamiento e indecisión.

Así la Primera Junta de gobierno patrio, redactada por French y Beruti, en casa de Rodríguez Peña, con seis puntos principales y la integración ya conocida por todxs nosotrxs, con siete miembros que Beruti escribió en un papel, asumiría el viernes 25 de mayo, lluvioso a las tres de la tarde, con representantes de todos los poderes políticos, con cuatro de los mentores de la revolución impulsados por Belgrano, junto a Castelli, Paso y Alberti. Con Mariano Moreno como secretario de Guerra y Gobierno, estrechando sus afinidades ideológicas y políticas, como los amigos de Belgrano, mas tarde serian llamados: “Morenistas”. Saavedra queda como presidente por ser el único representante de la fuerza militar y política, siguiendo como jefe de los Patricios.

Así Mariano Moreno en su primer número de la Gaceta expresaría: “Desde el momento en que un juramento solemne hizo responsable a esta Junta del delicado cargo que el pueblo se ha dignado confiarle, ha sido incesante el desvelo de los individuos que la forman, para llenar las esperanzas de sus conciudadanos.”

Juan Bautista Alberdi pone en boca de Belgrano, palabras que reflejan el estado de ánimo de los hombres de mayo que como Manuel Belgrano intentaban contribuir a una Patria para todxs y una Nación de iguales, considerando Belgrano un elogio a la locura: “Nosotros somos esos locos; ¿lo saben ustedes, mis amigos? ¡Somos locos, porque pensamos que hay una justicia eterna que es llamada a gobernar el mundo; somos locos, porque pensamos que todos los hombres nacen iguales y libres, que lo mismo en religión que en política ellos tienen derechos y deberes uniformes a los ojos del cielo; somos locos, porque pensamos que todos los pueblos son libres y soberanos, y que no hay más legitimidad política en el mundo que la que procede de sus voluntades; somos locos, porque pensamos que el reino de la razón ha de venir algún día; somos locos porque no queremos creer que los tiranos, y la impostura y la infamia, han de gobernar eternamente sobre la tierra; somos locos, porque no queremos creer que nada hay en el mundo de positivo y perpetuo, fuera de las cadenas, los cañones, el plomo y el crimen! Por eso somos locos, sí, y si por eso somos locos, yo me lleno de orgullo en ser loco de ese modo. Yo me ennoblezco con la locura de creer como creo, que un sepulcro está cavado ya para nuestros tiranos, que la libertad viene, que el reinado del pueblo ya se acerca, que una grande época va a comenzar.”

Así era, hecha la revolución comenzaba la contra revolución. Les llevaría años de lucha por la libertad y la independencia y les llevaría la vida a muchos y a muchas, entre ellos a Belgrano y a Moreno.

Nuestra memoria es fundamental. Somos nuestra memoria. Por nuestra memoria, percibimos, nos movemos, pensamos, hablamos, nos emocionamos y sentimos, planificamos y proyectamos. Nuestra capacidad de recordar determina las decisiones que tomamos, también incluso, define nuestra identidad. Tengamos memoria y hagamos honor a esa frase acuñada por nuestro pueblo hace algo más de una década: “Memoria, verdad y justicia”

Semana de mayo de 2020.

Plena pandemia mundial, gobierno nacional y popular desde hace pocos meses, administrando una crisis económica histórica, la mayor deuda contraída por un gobierno argentino en su historia con la irresponsabilidad fundada solo en los negocios propios, de sus amigos y aliados internacionales.

No será el momento de actuar con la decisión necesaria, como aquella de Belgrano, como la de la noche del 24 de mayo en casa de Rodríguez Peña.

¡No todxs tenemos iguales responsabilidades, pero todxs las tenemos! Al menos pensar: ¿Qué queremos? ¿Qué somos capaces de hacer para obtenerlo? ¿Qué estamos dispuestos a dar y sacrificar para concretarlo?

Pensar, conocer, evaluar, planificar y actuar, para ser protagonistas de la transformación en la construcción de una Nación para todxs y una sociedad de iguales. Construir las mayorías sociales para ello es nuestro desafío.

Cooperemos en nuestro proyecto colectivo, para construir una alternativa al modelo injusto y desigualitario, mediante la participación y el empoderamiento ciudadano, en una sociedad participativa, comprometida, libre, de iguales, con soberanía política, independencia económica, justicia social y fundamentalmente solidaria.

Transitar estas etapas de la vida, de la historia, permite que seamos partícipes. La situación de imprevisibilidad en este mundo con el desconcierto sobre las consecuencias que pueden venir, no nos permite esperar ni dejar pasar viendo como otrxs actúan, nos condicionan o nos dominan y conducen. Son muchos los factores contribuyentes, es cierto, no todos dependen de nosotros, pero interactúan, se relacionan, se potencian e incluso se neutralizan. Pero por ello, no podemos dejar librados al azar o al accionar de otros los que podemos definir, conducir, inducir o producir nosotrxs.

Todo esto hace pensar que puede surgir una nueva situación y contexto internacional, o al menos habrá intentos de hacerlo, eso nos posibilita hacer lo nuestro.

Empoderamiento y conciencia ciudadana, con participación solidaria. Confiar en nosotros. Ahora, si esto se logra, también depende como se utiliza. La mayoría tenemos conformidad, cooperación y confianza, aunque sabemos que el sacrificio es mucho y necesario, ahora no dejemos que nos induzcan disconformidades, competencia y desconfianza, las minorías que siempre se aprovechan de las crisis, los mismos de siempre, las minorías privilegiadas de siempre.

Que en este caso se refleje en nuestra conciencia, el sentido y el fuego interior, no solo de nuestro organismo, sino de “nuestro accionar colectivo”.

No todo es imprevisible, ni incierto. La participación organizada neutraliza efectos o acciones negativas, puede controlarlas, incluso en cuestiones inevitables puede minimizar los riesgos y así también las consecuencias. Hay que inducir y conducir el futuro, con claras y firmes decisiones para cumplir nuestras aspiraciones colectivas. El contexto lo condicionan los actores, seamos actores, protagonistas, impulsemos el modelo en la dirección que queremos, en cada uno de nuestros espacios, interactuando y organizando, una nación soberana es la que decide su proyecto, lo construye y lo concreta colectivamente, sin condicionamientos propios ni ajenos, ni cediendo nuestras decisiones a otros. Cuando nosotros no decidimos los demás deciden por nosotros, o nuestras decisiones más tarde no influyen como queremos, esperamos o pretendemos; o no recordamos nuestro pasado reciente de los cuatro años del 2015 al 2019?

Esperar, dejar actuar y dejar definir al resto no nos beneficia. Tampoco dejar librado a la suerte o al destino, que no existen, se hace y lleva adelante. Por supuesto que nos es el camino más fácil y menos sacrificado.

Hoy tenemos nuestro gobierno en el Estado, un Estado que necesitamos, fuerte, presente y fundamentalmente constituido por la comunidad organizada, por el proyecto de bien común, ahí debemos centrar nuestros objetivos, nuestra organización, avanzar en la transformación social y productiva de nuestro país.

No todxs tenemos iguales responsabilidades, pero todxs las tenemos. A nuestra clase política, a nuestros referentes, a nuestro gobierno del Frente de Todxs, les cabe la responsabilidad mayor de conducir este proceso. Seamos solidarios, hagamos los aportes y sacrificios necesarios para salir de ésta, y que los más postergados, expuestos y necesitados puedan acceder junto a todxs, a la salida de esta situación y a la entrada de un país para todxs, más justo social y económicamente hablando, definitivamente una Patria para todxs y una Nación de iguales.

Los caminos para transitar políticas de consensos son cada vez menos.

La autocontención del gobierno nacional por demostrar ser democrático, republicano, institucional y muy diplomático, frente al poder y sus aparatos en distintos sectores influyentes; pero fundamentalmente en el sistema de medios de comunicación y sus empresas, asociado al sistema financiero y acreedores usurarios de afuera y de adentro; hace muy difícil continuar en la línea del estilo de moderación y respeto, sin dejar de lado o sacrificar parte del pueblo argentino. Pueblo argentino, que con la mitad de los votos en octubre de 2019 y mayor porcentaje de apoyo hoy, en esta semana de mayo de 2020, necesita validar a su gobierno, gobierno nacional y popular, poniendo los limites necesarios y justos a la derecha neoliberal y colonial, que utiliza el Estado cuando le conviene y lo denigra cuando lo somete, postergando siempre a las mayorías y a los que más necesitan.

Es hora de entender que hay empresarios sin proyecto nacional, sindicatos y sindicalistas que han pasado cómodamente todas las etapas y no todas las veces responden a los intereses genuinos de sus bases, una gran parte de la clase media que se nutre de los mensajes meritocráticos, de consumo e individualismo competitivo, y además muchos intelectuales y referentes progresistas que poco sacrifican desde lo personal para comprometerse con el proyecto nacional popular y solidario que se proclama y tanto necesitamos. Es hora de consolidar la base social transformadora iniciada en la década ganada y asumir la transformación sostenible para todxs.

No será la hora de pasar de una política defensiva, de contención y reactiva a una política proactiva, con iniciativa y definitivamente prospectiva, que nos permita definir estratégicamente nuestro provenir.

La situación actual amerita un gobierno fuerte, vigoroso, organizado y sustentado en el más amplio espacio popular, tomando las mejores y profundas decisiones, que así lo muestren como un gobierno que no será avasallado por ninguna derecha corporativa y miserable, que solo hace negocios para sí, en beneficio de una minoría y condiciona o pone gobiernos para tener un Estado a su servicio y que controle a su pueblo bajo un modelo injusto y desigual.

No será hora de arriesgar y poner más audacia con decisiones como las de Manuel Belgrano, cuándo las cosas no salían como pretendían.

Es la hora de jugar nuestra fuerza en el país, todo nuestro sacrificio en revertir y cambiar las cosas para siempre y no solo de administrar las etapas por turnos en los que nos toca vivir, es tiempo de política, es tiempo de refundar la Patria “para llenar las esperanzas de sus conciudadanos”, como decía Mariano Moreno.

Son tiempos de política, ¿son tiempos de cautela o ímpetu?

Nuestros patriotas no especularon, fueron cautos pero no dosificaron sus ímpetus.

Semana de mayo de 2020, en honor a todos los patriotas que dieron la vida por este país.

* Presidente del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos La Plata
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