A raíz de los severos daños ocasionados por la inundación del pasado 7 de marzo, el Municipio de Bahía Blanca puso en marcha un plan integral de reconstrucción vial, que incluye la pavimentación y repavimentación de 51 calles en distintos puntos de la ciudad.
Las tareas, que cuentan con una inversión inicial superior a los 8 mil millones de pesos por parte del gobierno de la provincia de Buenos Aires, se desarrollarán en dos etapas e implican intervenciones profundas y sostenidas en el tiempo.
Desde el inicio de la emergencia, el gobierno local, encabezado por el intendente Federico Susbielles, desplegó cuadrillas propias y contratadas para atender las zonas más afectadas. En muchos casos, la socavación de las calles demandó más de 100 bateas de tosca y tierra de relleno por cuadra, en una primera instancia de estabilización del suelo.
“Esta reconstrucción no es una obra más. Se trata de reparar con criterio técnico serio y responsable calles que fueron destruidas por un fenómeno sin precedentes en nuestra ciudad”, expresó Susbielles, quien ya había anticipado la necesidad de una intervención estructural en el entramado urbano.
Obras en dos etapas y múltiples barrios
Las tareas viales se enmarcan en un convenio con el Ministerio de Infraestructura de la Provincia y abarcan dos grandes etapas. La Etapa 1 contempla trabajos en las delegaciones Norte, Harding Green, Villa Rosas y General Daniel Cerri, donde se intervendrán calles como Gualeguay, Sor Juana Inés de la Cruz, Los Tamariscos, Pronsato, Rizzo, Biggio y Peñaloza, entre otras. En Gualeguay, además, se construirá un nuevo desagüe pluvial.
La Etapa 2 alcanzará a las zonas de Las Villas, Altos, Centro, Noroeste y Sesquicentenario, e incluirá tanto pavimentación como repavimentación. Entre las calles previstas se encuentran Paroissien, Cristo Redentor, Indiada, Pacífico y Junín. También se intervendrán cruces clave como Maldonado y Pampa Central, y Don Bosco y Av. La Plata. Además, se repavimentarán tramos deteriorados en Cortalezzi, Malharro, Ramón y Cajal y Molina Campos, entre otros.
Cabe destacar que estas obras no se limitan al asfaltado, sino que comprenden la recomposición de suelos, obras hidráulicas, movimiento de tierras, redes de servicios subterráneos y reconstrucción de cordones cuneta, lo que garantiza mayor durabilidad y adaptación a futuras contingencias climáticas.
Reconstrucción integral y articulada
Las acciones viales forman parte de una respuesta más amplia que incluye limpieza de canales y arroyos, reconstrucción de espacios públicos, mejoras en infraestructura de servicios y asistencia directa a los damnificados. En ese marco, también se planifica la construcción de nuevos desagües pluviales y la recuperación de tramas urbanas críticas.
Desde el Municipio aseguran que el abordaje es “escalonado, articulado con todos los niveles del Estado y pensado a largo plazo”, con el objetivo de garantizar soluciones estructurales y sostenibles para toda la comunidad.

