Argentina se transformó en Leyenda en el épico mundial 2026

✍️ Por Gabriel Fernández ⚽

Tocó perder. La final y también el título de Campeón del Mundo. Pero no hay margen para el reproche o la crítica hacia un ciclo brillante, que fue mucho más allá de los resultados, ni tampoco para ninguno de sus intérpretes.

Solamente queda espacio para el aplauso hacia un grupo de jugadores que dejó la vida hasta la última escena, con varios de sus gladiadores averiados, con su inigualable capitán dolido y dejando caer sus lágrimas tras recibir esa medalla de segundo que nadie quiere ver colgada en su pecho.

Porque todos nos ilusionamos al compás de un proyecto que ya de movida, cuando pocos querían aceptarlo y mucho menos le apostaban a favor, nació con paso ganador, se fortaleció y creció con los trofeos continentales que fue sumando.

Porque todos le dimos mucha trascendencia a aquella Finalisima ante Italia en junio de 2022.

Porque todos fuimos campeones seis meses después en Qatar, muy felices y con el pecho inflado de orgullo al ver como el destino pagaba su deuda con Lionel Messi y por fin lo hacía campeón y rey mundial.

Y, sobre todo, porque todos nos llenamos de asombro y emoción al ver cómo el propio «10», con 39 años, le daba forma a otro mundial legendario con 8 goles, varios cargados de agonía y asombro.

Ni hablar de lo que implicó el camino que tomó esta versión ’26 de La Scaloneta, saltando obstáculos hasta llegar a este capítulo final.

Con ese arenque en modo hat trick de Messi, con esos triunfos imborrables ante Cabo Verde en tiempo extra, ante Egipto tras levantar un resultado adverso de dos goles y, sobre todo, con esa victoria con rasgos épicos ante Inglaterra.

Claro que esa daga impulsada por la zurda de Ferran Torres en el minuto uno del segundo tiempo del tiempo suplementario que le dio el triunfo y el título a España, se clavó de lleno en el corazón de todos los argentinos y dejó sin el premio mayor y ya sin la chapa de Campeón Mundial a la Selección Argentina.

La forma y el estilo de esta dolorosa derrota será motivo de un análisis más frío y detallado, ese que apunta a los aspectos futbolísticos que muchas veces se alejan de los sentimientos.

Mientras tanto la tristeza y el dolor emocional por este resultado negativo y por esa cuarta estrella que se esfumó y quedó en ese costado del cielo reservado para los sueños frustrados, será difícil de sobrellevar.

Sin embargo con el paso de las horas, los días y hasta los años, el recuerdo de esta cita mundialista 2026 será valioso y orgulloso.
Se hablará de un equipo valiente que, si bien no desplegó un juego del todo vistoso, ofreció su humildad, temperamento y personalidad en función de un objetivo que no se alcanzó por muy poco. Y eso también merece un gran reconocimiento y que los aplausos sean eternos. Por los laureles que supimos conseguir y que coronaron de gloria al fútbol argentino.