Berisso: inauguraron el edificio “Arte y Memoria”, la nueva sede del Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata

El presidente Dr. Arq. Fernando Tauber encabezó este mediodía el acto de inauguración del edificio “Arte y Memoria”, la nueva sede del Bachillerato de Bellas Artes, ubicado en la localidad de Berisso. De esta forma, la UNLP suma una infraestructura educativa estratégica dedicada exclusivamente a un colegio secundario con orientación artística y consolida un polo académico de vanguardia en la región.

En el corte de cinta estuvo acompañado por el secretario General, Carlos Giordano; el secretario de Planeamiento, Obras y Servicios, Diego Delucchi; el prosecretario de Pregrado, Darío Estévez; el director del establecimiento, Juan Pablo Massa; la vicedirectora Institucional, Andrea Aguerre; el vicedirector Académico, Pablo Araujo; decanos, directores de colegios y la secretaria de Educación del municipio platense, Paula Lambertini.

El edificio será sede de conciertos, exposiciones, muestras y charlas durante el año próximo para que la comunidad de Berisso conozca el funcionamiento del Bachillerato y pueda planificar la llegada de los nuevos estudiantes en 2028.

Con este nuevo establecimiento educativo, la UNLP extiende sus brazos y consolida una política de regionalización de las propuestas académicas para que más jóvenes puedan acceder a una educación pública, inclusiva y de calidad.

El inmueble se emplaza en el predio denominado Campo 6 de Agosto, en la intersección de la calle 129 entre 5 y 5 bis, con la finalidad de acercar este anexo educativo a la vecina localidad a través de propuestas de experiencias pedagógicas innovadoras y experimentales, priorizando a los sectores con más dificultades de acceso a la educación formal.

El Bachillerato de Bellas Artes “Prof. Francisco A. De Santo” es uno de los cinco colegios dependientes de la UNLP y el único que no contaba con un edificio propio, adaptado a sus necesidades específicas. Luego de mucho tiempo y muchos esfuerzos, impulsados por el presidente Fernando Tauber, finalmente el colegio logró reunir definitivamente todas sus actividades académicas en una nueva casa, el edificio “Noche de los Lápices”, ubicado en la manzana del ex Distrito Militar, en calle 10 entre diagonal 78 y 63, inaugurado en 2013.

Vale destacar que los colegios de pregrado de la UNLP se inscriben en una línea de trabajo basada en la construcción de proyectos educativos en los que la investigación, la experimentación educativa y la transferencia permiten desarrollar acciones en pos de brindar una mejor educación para todos.

Con el objetivo de acercar sus colegios a los barrios de la región, la UNLP puso en marcha una iniciativa pionera. La primera experiencia es el Bachillerato en Saneamiento y Gestión Ambiental, una propuesta educativa de nivel secundario articulada en conjunto entre el Colegio Nacional “Rafael Hernández” y la Facultad de Ingeniería.

“Con esta inauguración, hacemos tangible nuestro sueño, hacemos realidad nuestras utopías. Los colegios de la Universidad nunca dejaron de tener el prestigio que sostienen hasta el día de hoy”, expresó Tauber.

“En la idea de la regionalización, tiene una enorme trascendencia que el Bachillerato esté en Berisso, porque son zonas periféricas de La Plata y también de Berisso, a las que muchas veces no llegan las oportunidades y las propuestas de desarrollo”, señaló el presidente.

En ese sentido, Tauber hizo referencia al crecimiento integral del predio del ex Campo 6 de Agosto y a los distintos espacios que la Universidad fue construyendo en ese territorio: el barrio destinado a los trabajadores Nodocentes, el Albergue Universitario, el CIDEPs, la Escuela de Oficios y el nuevo barrio estudiantil.

El presidente destacó que la incorporación del Bachillerato debe pensarse en articulación con ese conjunto de iniciativas. La propuesta es que el colegio pueda vincularse y dialogar con los demás espacios, generando intercambios y experiencias compartidas que fortalezcan la integración, la formación y la vida comunitaria en el predio.

“La Universidad pensó esta idea y la compartimos. Nos propusimos generar ámbitos dignos, seductores y contenedores para que los chicos naturalicen la idea de que el colegio es el mejor lugar en el que pueden estar”, agregó.

La política de regionalización, explicó Tauber, forma parte de una estrategia más amplia que busca acercar las propuestas educativas de la UNLP a los distintos barrios y localidades, con especial atención a las comunidades que enfrentan mayores dificultades para acceder a oportunidades de formación.

Al hacer uso de la palabra, el director del establecimiento señaló: “Fue el presidente Fernando Tauber el que nos propuso avanzar en una política de regionalización de la Universidad con mayor presencia de sus colegios en los distintos barrios y municipios de la región con nuevas propuestas educativas”.

“Que hoy podamos inaugurar esta nueva sede habla de una decisión política de gestión, la de no replegarse, la de seguir apostando a un proyecto de Universidad que amplía derechos y genera oportunidades”, concluyó.

Desde 1956, el Bachillerato de Bellas Artes trabaja en la experimentación e innovación en la enseñanza secundaria con especialidad artística. Es una institución educativa cuyo fin es la educación general humanística, científica y en los valores del ser humano, utilizando para ese objetivo el andamiaje cognitivo que aporta la experiencia estética y la producción artística.

Debido al gran número de alumnos a lo largo de estos años, el edificio “Noche de los Lápices”, ubicado en el ex Distrito Militar, en calle 10 entre diagonal 78 y 63, completó sus etapas de construcción, llegando así a aprovechar todo el espacio destinado dentro de esa manzana.

Por estos motivos, el colegio buscó seguir potenciando su crecimiento edilicio en la vecina localidad de Berisso, con la finalidad de expandir y diversificar la capacidad de integrar a toda la comunidad educativa y responder a las necesidades que demanda el crecimiento de la región.

Durante el acto de inauguración se pudo disfrutar de la presentación de la Orquesta Juvenil del BBAA, interpretando obras de Mozart, Astor Piazzolla y Rosita Melo.

La obra en detalle
De acuerdo a datos aportados por la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP, el edificio cuenta con una superficie cubierta en planta de 580 m² y semicubierta de 105 m².

Se estructura a partir de un hall distribuidor que conecta las distintas funciones y una serie de patios que articulan los espacios más pequeños, generando calidad espacial al conjunto.

En términos generales, el edificio cuenta con cuatro aulas con capacidad para aproximadamente 40 personas cada una, las cuales cuentan con una expansión semicubierta, y tres bloques que contienen oficinas administrativas.

A su vez, en un extremo del edificio se ubica un SUM de uso común con la posibilidad de ser utilizado para distintas actividades, con sus respectivos sectores de apoyo.

La resolución tecnológica de la construcción se realizó en su totalidad con un sistema mixto: estructura de hormigón armado independiente, tabiques de mampostería de ladrillos huecos, carpinterías interiores y exteriores de perfilería de aluminio y chapa de hierro plegada, combinadas con hojas de madera. Los solados interiores son, en todos los casos, de mosaico granítico.

La historia
El Bachillerato de Bellas Artes “Prof. Francisco A. De Santo” fue creado por iniciativa de un grupo de profesores de la Escuela Superior de Bellas Artes (hoy Facultad), quienes posibilitaron la transformación de la Escuela de Dibujo de la Universidad en un Bachillerato especializado. El nombre “Francisco Américo De Santo” fue elegido por los docentes en 1978 como un paso necesario para volver al espíritu inicial y como un reconocimiento a uno de sus maestros fundadores.

Sus comienzos se remontan al año 1949 con la creación, dentro del área de extensión, del Ciclo Básico, que incorporaba alumnos de escuelas primarias en los últimos tres años. Con el surgimiento de este curso se generaba un sistema que se alimentaba a sí mismo: los alumnos pasaban primero por el Ciclo Básico, luego por la Escuela de Dibujo y después por la Escuela Superior de Bellas Artes. En 1956 esta configuración se regulariza y se crea el Bachillerato de Bellas Artes.

El primer plan de estudios fue aprobado en 1959, estableciéndose tres orientaciones: Dibujo Técnico, Dibujo Artístico y Música. Para recuperar la salida laboral que la Escuela de Dibujo brindaba con su profesorado “secundario”, se creó, entre 1960 y 1961, el Magisterio dentro del Bachillerato, que habilitaba para el ejercicio de la docencia en el nivel primario en las especialidades de plástica y música.

En 1974, la Escuela Superior de Bellas Artes es elevada a Facultad y desde ese mismo año el Bachillerato pasa a depender directamente de la Presidencia de la UNLP. Al año siguiente se dispone que el Ciclo Básico esté a cargo de la institución, lo cual lleva a la discusión por el espacio físico propio, que da como resultado el traslado al lugar que ocupa actualmente.

En 1988 se organizan las comisiones para modificar el plan de estudios impuesto durante el gobierno militar en los colegios dependientes de la UNLP. Aunque esos primeros intentos fallaron, en 1992 la Dirección del Bachillerato de Bellas Artes retomó estos antecedentes y comenzó a realizar las modificaciones necesarias para volver al contrato fundacional del colegio. Se redefine así la enseñanza estética y se revive el espíritu de sus fundadores.

 Edificio “Noche de los Lápices”
El Bachillerato de Bellas Artes “Prof. Francisco A. De Santo” es uno de los cinco colegios dependientes de la UNLP y el único que no contaba con un edificio propio, adaptado a sus necesidades específicas. Luego de mucho tiempo y de muchos esfuerzos, finalmente el colegio logró reunir definitivamente todas sus actividades académicas en una nueva casa: el edificio “Noche de los Lápices”, ubicado en la manzana del ex Distrito Militar (calle 10 entre diagonal 78 y 63), inaugurado por el presidente de la UNLP, Fernando Tauber, en 2013.

La propuesta arquitectónica general del edificio del Bachillerato se encuadra en los lineamientos del Plan Director ex-Distrito, que busca “la jerarquización de la propia Universidad a través de su vínculo espacial y simbólico con la ciudad y, por añadidura, la jerarquización del entorno urbano a través de la presencia de la Universidad”, explicaron desde la Secretaría de Obras.

El edificio “Noche de los Lápices” comprende un cuerpo principal de planta baja y tres niveles, e incluye un patio privado.

Hasta contar con el nuevo edificio, el Bachillerato funcionó en un edificio compartido con la sede central de la Facultad de Artes, con Radio Universidad y con la Biblioteca Pública de la UNLP, en una precaria terraza techada a la que se accedía por dos pisos de escalera y a través de una puerta de servicio. No tener un edificio acorde a sus demandas afectaba no solamente lo vinculado a la identidad del colegio, sino que generaba además toda una serie de inconvenientes académicos y de funcionamiento cotidiano.