Este fin de semana dio inicio una nueva temporada de la Liga Municipal de Baby Fútbol, un torneo que convoca a 36 equipos y reúne a un promedio de 900 chicos de distintos barrios, en una propuesta que combina deporte, inclusión y formación.
Una de las principales novedades de este año es que, gracias a un convenio con ocho clubes e instituciones, todos los encuentros se jugarán en canchas de césped sintético. Este avance marca un salto de calidad respecto a ediciones anteriores, y fue destacado por Sebastián Barisone, director del Instituto del Deporte:
“Esto le da un prestigio a los chicos. Están más contentos, en lugares más adecuados, más lindos, con mayor proyección y comodidad para practicar la disciplina”.
La Liga de Baby Fútbol no solo promueve la competencia en un marco organizado, sino que también funciona como una herramienta de apoyo a las escuelitas barriales, que todos los días trabajan en la contención y formación de niños y niñas a través del deporte. “Un chico en la cancha es un chico menos en la calle”, resume el espíritu de una iniciativa que busca, más allá del resultado, ofrecer oportunidades y acompañamiento desde edades tempranas.
El torneo continuará durante las próximas semanas con partidos en distintas sedes, consolidándose como uno de los espacios deportivos y sociales más importantes para las infancias en el ámbito municipal.

