La empresa El Nuevo Halcón que operaba la línea 148, que realizaba un recorrido que pasaba por las localidades bonaerenses de Florencio Varela y San Francisco Solano y llegaba hasta la estación Constitución, cerró sus puertas tras una crisis económica y un conflicto con sus trabajadores.
Los responsables de la firma comunicaron el cierre definitivo y avanzaron con la venta de la terminal de Quilmes para financiar el pago de la deuda con su plantel.
La empresa tenía una deuda con unos 500 empleados, que incluía el medio aguinaldo de diciembre y los salarios de enero y febrero.
El servicio que une Plaza Constitución con San Francisco Solano y pasa por distintas zonas del Conurbano Sur, como Quilmes y Florencio Varela, sería repartido entre varias empresas: los trazos con destino a San Francisco Solano pasarían a la órbita de San Vicente, firma ligada al Grupo DOTA.
Por su parte, las prestaciones hacia Florencio Varela quedarían bajo la gestión de Expreso Quilmes (línea 98), cuya titularidad comparten equitativamente DOTA y la SAES (administradora de la Línea 85).
Un poco de historia
La fundación de la línea ocurre en el año 1943 como una sociedad de responsabilidad limitada (SRL). Su primer garaje se ubicaba en Av. Dardo Rocha y Don Bosco, localidad de Bernal Oeste, donde actualmente funciona un supermercado Coto. En los primeros años los servicios llegaban hasta el Puente Pueyrredón, en el límite con la ciudad de Buenos Aires, y luego se extendieron hasta Plaza Constitución, convirtiéndose así en una línea de carácter nacional. En la década de 1960 consigue varios lotes frente a la ex-estación San Francisco Solano del Ferrocarril Provincial de Buenos Aires.[8]

En 1981, se anunciaban servicios diferenciales entre Florencio Varela y Constitución, con frecuencia de 30 minutos y aire acondicionado.[9] Al año siguiente, Eduardo Ricardo Pérez, quien ejercía en la empresa, asume la presidencia del Club Social y Deportivo Defensa y Justicia en su ascenso a la Primera C. En esta vinculación, dicho club cambió los colores de su camiseta a verde y amarillo, y pasó a ser conocido como El Halcón de Varela.[10]
Para el año 1995, se declara en quiebra ante la imposibilidad de renovar sus unidades, que en su mayoría superaban los 10 años de antigüedad y no cumplían con las normas de seguridad requeridas.[4] Al mismo tiempo, proliferaron líneas «truchas» como la Cooperativa El Nuevo Alpino, con un recorrido similar al del Ramal C.[11]
El Nuevo Halcón
Ante la caída de El Halcón, en julio de 1998 un conjunto de empresas se encargaron de cubrir los servicios. Entre las mismas se encontraban Microómnibus Quilmes (línea 159), Microómnibus Sur (línea 160) y Expreso Villa Galicia (línea 266).[12] La línea comunal 580, que también formaba parte de El Halcón, pasó a ser operada unos años más tarde por Expreso Villa Nueva, que también explota el piso de la línea 582.[13]

A pesar de la incorporación de nuevas unidades, la frecuencia es insuficiente para la alta demanda de la zona y los servicios diferenciales se discontinuaron.[14] Uno de los principales problemas es que el 148 se trata de la única línea de colectivo directa entre La Capilla y la Capital Federal.[15]
En el año 2017, adquirió nuevos coches y cambió su color tradicional «verde y amarillo» a un nuevo «blanco y amarillo». Anteriormente, ante la falta de micros, la propietaria Microómnibus Quilmes utilizaba unidades de la línea 159 y les pintaba el frente de amarillo de modo que los usuarios los diferenciaran.[16]

La empresa cesó definitivamente sus operaciones en 2026, tras una prolongada crisis económica y laboral que incluyó deudas salariales y reiteradas interrupciones del servicio. En el marco de un acuerdo para garantizar la continuidad de la línea 148 y preservar los puestos de trabajo, la operación de los recorridos comenzará a ser asumida por otras empresas del sector.[17]
JIE/KDV

