El jefe comunal de la localidad bonaerense de Balcarce, Esteban Reino, visitó este mediodía la Planta de Alimentos para la Integración Social (PAIS) de la Universidad Nacional de La Plata. El objetivo de la recorrida estuvo centrado en conocer en detalle la capacidad productiva de la fábrica y analizar posibles acuerdos de cooperación entre el municipio y la UNLP.

En su visita a la Planta, ubicada en el Polo Productivo y Social que la UNLP tienen en la Estación Experimental Julio Hirschhörn de Los Hornos, Reino fue recibido por el secretario de Producción, Daniel Tovio; el director del Programa Planta de Alimentos, Juan Manuel Santillán; y el director de Asuntos Municipales, Horacio Martino.

En su recorrida por las instalaciones de la Planta PAIS, el intendente de Balcarce pudo conocer de primera mano las diferentes etapas del proceso productivo. Por un lado, el deshidratado de vegetales a partir de tecnología que permite procesar hasta tres toneladas de verduras frescas por día, asegurando calidad y conservación sin perder valor nutricional. Luego, el mezclado y envasado que deriva en cuatro variedades de alimentos: Guiso de arroz y vegetales, Guiso de lentejas y vegetales, Guiso de arvejas y vegetales, y Macedonia.

La planta tiene hoy capacidad para producir has 150 mil raciones diarias de diferentes variedades de guisos deshidratados que se destinan a familias de sectores vulnerables y otros organismos, en el marco de los diferentes programas oficiales de asistencia social.

Al finalizar la visita, Reino destacó la “enorme trascendencia de los emprendimientos productivos con fines sociales que lleva adelante la Universidad de La Plata. Es un modelo de producción que apunta a promover la seguridad alimentaria que, sin dudas, tiene un gran impacto social y puede adaptarse a las necesidades de los municipios de nuestra región”.

Por su parte, Daniel Tovio agradeció la visita del jefe comunal y aseguró que “siempre es de nuestro interés recibir a los intendentes y funcionarios para que conozcan lo que hacemos en nuestras fábricas sociales. Pero no se trata solo de conocer, es también la puerta de entrada para analizar posibilidades de transferencia de conocimientos, tecnológica y articulación, pensando siempre en el interés social que tienen nuestros emprendimientos”.


