El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó este miércoles 29 de mayo la declaración del estado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario por inundaciones que afectan a diversas regiones rurales del territorio bonaerense.
La medida fue establecida mediante el Decreto 2025-1180, publicado en el Boletín Oficial, y contempla un período de vigencia que va del 1° de marzo al 31 de agosto de 2025.
La declaración abarca explotaciones agrícolas y ganaderas en sectores específicos de los partidos de Puán, Tornquist, Nueve de Julio, Carlos Casares, General Lamadrid, Coronel Suárez, Guaminí, Bolívar, Tapalqué, Veinticinco de Mayo, Saladillo y Roque Pérez, severamente afectados por el exceso hídrico de las últimas semanas.
El decreto se enmarca en la Ley Provincial N° 10.390, que otorga beneficios fiscales y asistencia financiera a productores y productoras que acrediten daños significativos en sus actividades productivas como consecuencia de eventos climáticos extremos.
En este contexto, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, informó que ya se encuentra disponible el sistema digital para realizar las Declaraciones Juradas (DDJJ) a través de la plataforma MiMDA. Aquellos que aún no estén registrados deberán gestionar su alta en conjunto con el municipio correspondiente, los cuales ya fueron notificados por la cartera agraria.
Rodríguez confirmó además que la Provincia solicitará la homologación de la medida a nivel nacional, con el objetivo de que los productores puedan acceder también a los beneficios contemplados en la legislación nacional de emergencia agropecuaria.
La disposición incluye zonas rurales precisas dentro de cada distrito afectado, contemplando múltiples circunscripciones en cada uno de los partidos mencionados. Esta delimitación técnica es clave para la certificación de daños y la gestión de los beneficios por parte de las y los productores.
Con esta acción, el Gobierno provincial busca aliviar el impacto económico que están sufriendo amplias zonas productivas a causa de las intensas lluvias y el anegamiento de campos, con un enfoque en sostener el entramado agropecuario y preservar el empleo y la actividad en los territorios rurales.

