En la Provincia de Buenos Aires, unas 8.500 personas son diagnosticadas cada año con cáncer de mama.
Dos de ellas, Lucía González Orue, de Moreno, y Francisca Garay, de Mar del Plata, comparten sus historias para visibilizar la importancia del diagnóstico temprano. Ambas se atienden en hospitales públicos bonaerenses y coinciden en un mensaje fundamental: la mamografía puede salvar vidas.
El cáncer de mama es el tumor más frecuente en Argentina. Según datos del Instituto Provincial del Cáncer (IPC), su pronóstico depende en gran medida del momento en que se detecta: la detección temprana tiene una tasa de supervivencia del 90%, mientras que en casos avanzados ese número baja al 28%. A pesar de esto, todavía el 25% de los diagnósticos llegan en etapas metastásicas.
En este contexto, el Ministerio de Salud bonaerense anunció una medida clave: desde ahora, en todos los hospitales y centros de salud públicos de la Provincia, la mamografía será indicada a partir de los 40 años y hasta los 75, con frecuencia bienal. La decisión busca mejorar el acceso al diagnóstico precoz y reducir la mortalidad por esta enfermedad.
El valor de una decisión a tiempo
Francisca Garay (51) había dejado de consultar al médico desde hacía años, tras la muerte de su madre por cáncer de vejiga. “Estaba enojada con la medicina, con la vida, con todo”, recuerda. Pero a fines de 2024, mientras visitaba a una persona internada en el Hospital Alende de Mar del Plata, un cartel sobre prevención del cáncer de mama la hizo reflexionar. “Encendió algo en mi cabeza”, cuenta. Pidió turno para una mamografía, y el estudio detectó un tumor en una etapa temprana. Hoy, ya operada y en tratamiento, asegura: “Siento que volví a nacer. Ahora vivo más conectada con el presente”.
Lucía González Orue (56), vecina de Moreno, recibió el diagnóstico en diciembre pasado. No tenía síntomas, pero una mamografía de rutina le reveló la presencia del cáncer. Fue operada al día siguiente en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega. Para ella, el acompañamiento de su hija Luján, de 18 años, fue clave: “Estuvo conmigo todo el tiempo. Es mi compañera, mi fuerza”. Lucía también encontró en la fe un apoyo fundamental: “Me internaron justo el 8 de diciembre, el día de la Virgen de Luján. Lo tomé como una señal”. Hoy continúa su tratamiento con radioterapia y medicación.
Más mamógrafos, más acceso
El gobierno de la Provincia de Buenos Aires viene reforzando la infraestructura para garantizar el acceso a estudios y tratamientos. En el último año se incorporaron 22 mamógrafos nuevos, y actualmente el sistema público provincial cuenta con 187 equipos distribuidos en hospitales y centros de salud.
Además, el IPC distribuye insumos y asegura el acceso a tratamientos oncológicos y cuidados paliativos para personas con cobertura pública exclusiva.
¿Cuándo hacerme una mamografía?
- En la Provincia de Buenos Aires, el nuevo protocolo recomienda:
- Mujeres y personas con mamas entre 40 y 75 años: una mamografía cada dos años.
- En caso de tener antecedentes personales o familiares, se recomienda consultar al equipo de salud para definir la frecuencia adecuada.
“Este cambio en la política sanitaria busca que más personas puedan acceder al diagnóstico a tiempo. La evidencia es clara: cuando el cáncer de mama se detecta temprano, las posibilidades de curación aumentan significativamente”, señaló Marina Pifano, directora del Instituto Provincial del Cáncer.
Para más información sobre prevención, diagnóstico y tratamientos disponibles en la provincia, se puede consultar el sitio oficial del Instituto Provincial del Cáncer:
https://www.ms.gba.gov.ar/sitios/institutodelcancer/
