La presidenta socialista Iliana Iotova se enfrentará en segunda vuelta electoral en Bulgaria al liberal europeísta Andrey Gyurov

Las elecciones presidenciales de Bulgaria se decidirán en una segunda vuelta el próximo domingo 1 de noviembre. La presidenta Iliana Iotova, del Partido Socialista y apoyada, entre otros, por el gobernante Bulgaria Progresista del primer ministro y expresidente Rumen Radev, del que fue vicepresidenta, termina como la candidata más votada en la primera vuelta, aunque con un resultado inferior al pronosticado por las encuestas electorales. Se enfrentará en el balotaje a Andrey Gyurov, independiente apoyado por los liberales europeístas de Continuemos el Cambio y Bulgaria Democrática.

Estas elecciones tienen lugar apenas medio año después de las elecciones legislativas en las que el nuevo partido Bulgaria Progresista venció en las elecciones con una histórica mayoría absoluta, después de hacerse con un 43,9 % del voto. Rumen Radev, de una izquierda con tendencia nacional-conservadora y levemente euroescéptica, lideró este partido tras 9 años como presidente del país, con la promesa de romper la inestabilidad política que llevaba viviendo el país en los últimos años, con una sucesión de ocho elecciones desde 2021. Pese a que el actual gobierno mantiene una amplia popularidad, superando el 40 % de intención de voto en las encuestas y con una oposición débil y fragmentada, esto no se ha trasladado complemente a estas elecciones presidenciales, celebradas con escaso interés. La participación en esta primera vuelta ha sido de apenas un 22,9 %, 17,5 puntos menos que en las elecciones de 2021 y 27,8 puntos menos que en las legislativas de abril.

Este factor, la elevada inestabilidad, añade una mayor imprevisibilidad a la segunda vuelta, dado que es posible que se unan nuevos votantes. Sin embargo, todo indica que Iliana Totova parte como favorita para ser elegida presidenta del país. A la ventaja de casi 3 puntos sobre su contrincante, hay que añadir que la mayoría de los votantes de los otros candidatos, casi todos de partidos nacionalistas, son más próximos a los planteamientos de Totova que a los de Andrey Gyurov, que representa ideales liberal-democráticos y europeístas enfrentados a las visiones políticas de estos partidos. Una encuesta de Sova Harris daba un 65 % de voto a Iotova en caso de ir a segunda vuelta contra Gyurov, si bien es pertinente apuntar que esta misma encuesta les otorgaba para la primera vuelta un 49 % y un 25 %, respectivamente, mientras que los resultados finalmente fueron mucho más ajustados, dejando, por tanto, la elección mucho más abierta de lo inicialmente previsto.