La UNLP se suma a la conmemoración del Día mundial de la diabetes

El 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, en este marco la Universidad Nacional de La Plata realizará una actividad abierta a toda la comunidad para concientizar sobre la enfermedad. Al mismo tiempo comparte algunos de sus aportes en materia de investigación.


Se llevará a cabo una jornada comunitaria de concientización y sensibilización. La actividad llevará como título “¿Sabías que la diabetes puede prevenirse?” y tendrá lugar en el playón del Parque San Martín, ubicado en 25 y 50 de La Plata.

La propuesta está dirigida a toda la comunidad y se configura como “una oportunidad para crear conciencia sobre el impacto de la diabetes en la salud de las personas. Busca también destacar la importancia de fortalecer la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento de la diabetes”.

Se difundirán conocimientos elementales para promover conciencia en la población acerca de la consulta temprana y estimular el desarrollo de hábitos saludables como herramienta de prevención. En el mismo sentido, a las 15, se realizarán diversos ejercicios y una caminata conmemorativa.

La actividad es organizada por la secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Médicas y el Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada (CENEXA, UNLP, CONICET, asociado a CICPBA).


Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de diabéticos en el mundo ha aumentado de 108 millones en 1980 a 463 millones en la actualidad, de los cuales 32 millones habitan en América del Sur y Central.

La diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores. Se estima que, en el último año, la diabetes y sus patologías asociadas causaron 6,7 millones de muertes en el mundo.

Aproximadamente la mitad de las muertes atribuibles a la hiperglucemia tienen lugar antes de los 70 años. Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030.

En el caso particular de la Argentina, se estima que una de cada 10 personas mayores de 18 años tiene algún tipo de diabetes. Frente a este escenario, científicos de la UNLP ensayan una droga con potencial para recuperar las células dañadas para que vuelvan a producir insulina, la hormona que se encarga de regular la cantidad de glucosa de la sangre.

¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La diabetes se caracteriza por una hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, y provoca complicaciones neurológicas y en la circulación sanguínea aumentando el riesgo de padecer eventos cardiovasculares.


En el CENEXA se llevan a cabo ensayos con una droga que fue aplicada en ratas de laboratorio obteniendo los resultados esperados por los investigadores.

Bárbara Maiztegui, integrante del equipo de científicos del CENEXA, explicó que: “tras la aplicación de un péptido a las ratas durante un período de 10 días, a través de dos inyecciones diarias, se observó un incremento en la masa de las células beta pancreáticas encargadas de secretar insulina y un aumento de la angiogénesis; es decir, la formación de nuevos vasos o capilares que facilitan la proliferación de las células beta”.

La droga en cuestión se trata de un péptido -un tipo de moléculas formadas por la unión de varios aminoácidos- que actúa a nivel del páncreas sobre las células beta, situadas en los islotes de Langerhans. Estas células se encuentran alteradas en la diabetes debido a una disminución de su cantidad y a una menor capacidad para secretar insulina.

La importancia de este pequeño péptido que se encuentra en fase experimental en animales reside en su capacidad de aumentar la secreción de insulina y la cantidad de células beta del páncreas, recuperando las células dañadas en número y en función, ya que en la diabetes hay menos células beta de las que debería haber y no producen la cantidad de insulina que tendrían que generar.

En estos momentos los investigadores del grupo están trabajando con un análogo de este péptido que posee un par de modificaciones en su estructura que potencian sus efectos sobre las células beta. La confirmación de estos resultados permitiría disminuir la dosis usada y de ese modo prevenir la posible aparición de efectos secundarios.
Por su parte Flavio Francini, director del CENEXA y miembro del proyecto que estudia la identificación de nuevos agentes terapéuticos para el tratamiento de la diabetes, detalló que “el hígado es otro de los órganos que altera su función en esta patología, modificando su capacidad de almacenar glucosa y liberando más de lo normal. Así –agregó- contribuye a la hiperglucemia característica de esta enfermedad”.

Esta línea de trabajo analiza si el mencionado péptido, que tiene una acción positiva sobre la recuperación de las células beta pancreáticas, también tiene algún efecto en las enzimas o en los mecanismos que regulan la producción de glucosa en el hígado.

En este sentido Francini sostuvo que “de acuerdo a los resultados obtenidos, los efectos sobre el hígado estarían en sintonía con la mejora observada en las células beta en la cantidad y en la calidad; es decir que podría contribuir a que el hígado, en esa situación patológica, recupere su funcionamiento normal y no contribuya a la hiperglucemia”.