Desde Berisso al mundo, el taekwondista Lautaro Flamini, uno de los referentes de la disciplina en la ciudad, se prepara para representar a Argentina en el Campeonato Mundial de Taekwondo que se disputará en España. Pero esta vez, no lo hará solo.
En una nota exclusiva para INFOLAPLATA, afirmó“Estamos pronto a participar del campeonato mundial, en la recta final de un proceso que comenzó hace un año y que venimos trabajando de manera muy profesional, con mucha concentración”
El dato no es menor, serán nueve los atletas de Berisso que viajarán al certamen, y por primera vez, dos de ellos son alumnos formados en su propia academia, lo que para Lautaro representa un hito personal y colectivo luego de tantos años de esfuerzo y superación. “La escuela este año cumple 10 años y, como había mencionado antes, por primera vez voy a estar presentando a dos alumnos en un campeonato mundial”, destacó con orgullo.
Sus alumnos Juliana y Francisco, serán quienes se presentaran junto a él cumpliendo los tres un sueño colectivo, lo que representa lograr aquello que alguna vez tanto anhelaron desde el momento en que se iniciaron en la disciplina. “El trabajo principal mío era que mis dos alumnos entiendan que tienen un potencial tremendo y que cualquier sueño que se propongan lo van a poder realizar”, explicó, y agregó “Con trabajo, con constancia, todo se puede lograr. Ese fue el lema principal que uno trató de inculcarles desde un principio”.
El camino hasta el mundial no fue sencillo y debieron atravezar distintos desafios “Tuvimos que pasar por distintas etapas, compitiendo alrededor del país, buscando quedar entre los mejores de Argentina para luego pasar a lo que será el campeonato mundial y enfrentarnos a los mejores del mundo”, explicó el deportista.
Flamini también puso en valor el acompañamiento de sus compañeros y sobre todo de las familias detrás de este gran logro “Lo vengo trabajando con mi maestro, que me dio una ayuda tremenda, y con la familia de los chicos, que es un pilar fundamental para ellos”.
Para Lautaro, este momento cierra un ciclo, pero abre otros «Como instructor me siento muy orgulloso y un poco con el trabajo hecho. Hoy poder decir que la escuela es mundialista para mí es un hecho histórico y me siento, la verdad, muy feliz”.


