Mama Antula, una mujer audaz, fraterna y alegre

A menos de un mes de la canonización de la Beata María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como «Mama Antula», crece la expectativa por la elevación a los altares de la primera santa argentina.

Una mujer audaz, comprometida con su época, que se jugó a fondo por lo que creía, como recuerda el arzobispo de Buenos Aires, Monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, en un videomensaje publicado por el Canal Orbe 21. La misión de Antula era llevar los ejercicios espirituales de San Ignacio por su gran amor a Jesús. 

La futura santa también «vivía la idea de la comunidad, porque sabía que el evangelio era para todos» y en sus ejercicios espirituales “ella juntaba a todos como hermanos». En las palabras, el prelado destacó el testimonio de «mujer laica alegre» y comentó que entre sus devociones, se encontraba San Felipe Neri, el santo de la alegría.

Por último, el arzobispo dio gracias a Dios por esta nueva santa y, al mismo tiempo, invitó a pedirle «que nos regale la audacia y la creatividad apostólica que ella tuvo; que nos regale la idea de la fraternidad y la de vivir en comunidad con todos, porque somos hermanos más allá de nuestras diferencias; y que nos regale, porque la necesitamos mucho, la alegría.

Los detalles sobre la canonización

Mama Antula será canonizada el domingo 11 de febrero a las 9:30 de la mañana en la Basílica de San Pedro durante la santa misa presidida por el Papa Francisco que será transmitida en directo con la radiocrónica en español por Radio Vaticana – Vatican News a través del sitio webFacebook Live y el canal de YouTube.

El milagro que permite la canonización fue reconocido el 24 de octubre de 2023 y ocurrió en el hospital de Santa Fe, provincia de Entre Ríos. Comparando las conclusiones científicas a las que llegaron los médicos tratantes y la Consulta Médica del 14 de septiembre de 2023, sobre la curación del Sr. C.P., y de los textos que atestiguan la invocación de la Beata María Antonia de San José, la relación entre invocación y curación se hizo clara y evidente.

Al conocer la noticia sobre la proclamación de Antula como santa, los obispos argentinos recorrieron la biografía de esta mujer en un comunicado, desde su Santiago del Estero natal, hasta el Buenos Aires colonial donde fundó la “Santa Casa de Ejercicios” que desde fines del siglo XVIII y hasta hoy es lugar de encuentro con Dios para miles de argentinos. “Por sus pasillos – recuerda la nota – han pasado próceres de renombre y ciudadanos anónimos, pobres y ricos, santos y pecadores con el deseo de ser tocados por la misericordia de Dios”. También invitaban a unirse con «un corazón orante y agradecido» en la espera del día de la canonización, pidiendo su intercesión para que, en la Argentina, podamos unirnos al misterio de Cristo y servir a los hermanos y hermanas como Mama Antula lo hizo”, concluye.