En una jornada electoral marcada por la incertidumbre y un clima tenso entre los principales actores políticos, Manuel Adorni se consagró como el gran vencedor de las legislativas en la Ciudad de Buenos Aires.
Con el 30,13% de los votos, el candidato de La Libertad Avanza (LLA) logró una victoria decisiva, relegando al PRO a su peor desempeño en 20 años en la capital. En segundo lugar, el candidato de Ahora Buenos Aires, Leandro Santoro, obtuvo un 27,35% de los sufragios, mientras que el oficialismo porteño, representado por Silvia Lospennato, apenas alcanzó un 15,92%, una cifra que refleja el desgaste del macrismo en el distrito.
«Los resultados no fueron los que esperábamos», admitió Lospennato, quien reconoció el mal desempeño del PRO. En un contexto donde el oficialismo porteño ha gobernado la ciudad durante casi dos décadas, este golpe electoral reconfigura el panorama político local, abriendo paso a nuevos actores y configuraciones.
Leandro Santoro, por su parte, no dejó pasar la oportunidad para marcar un punto de inflexión: «Se ha cerrado un ciclo de abandono. El PRO ya no representa a los porteños», afirmó, destacando el descontento que atraviesa el electorado capitalino.
El exjefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, también figuró como uno de los «grandes ganadores» de la jornada. A pesar de no estar en la cima, su lista «Volvamos Buenos Aires» obtuvo un 8,08%, asegurando tres bancas legislativas. Esto consolida su figura como un referente que, aunque lejos del liderazgo del PRO en la ciudad, mantiene influencia en la política porteña.
El resto de los resultados reflejan una dispersión de votos: el Frente de Izquierda, con Vanina Biasi a la cabeza, logró el 3,16%, mientras que Ramiro Marra de la UCeDé se quedó con el 2,62%. La Coalición Cívica y Evolución también sumaron porcentajes bajos pero relevantes en un escenario fragmentado.
Un nuevo mapa legislativo
El resultado de estas elecciones ha reconfigurado el mapa legislativo de la Ciudad de Buenos Aires. La Libertad Avanza, con la victoria de Adorni, ha consolidado su presencia en la Legislatura porteña, sumando 14 bancas y desplazando al PRO, que, con 12 legisladores, ya no lidera el espacio político. En este contexto, Santoro se erige como la nueva cara del peronismo capitalino, con 20 legisladores. El impacto de estos cambios será clave para las próximas negociaciones y alianzas políticas, especialmente en el marco de la gestión de Jorge Macri, quien enfrentará desafíos para avanzar con su agenda en el ámbito legislativo.
Campaña bajo fuego cruzado: operaciones, fake news y tensión entre aliados
La campaña, que llegó a su fin con este resultado electoral, estuvo marcada por episodios conflictivos y manipulación de información. En la recta final, un video falso que circuló en redes sociales tensó aún más las relaciones entre el PRO y sus exsocios de La Libertad Avanza. El video, que apuntaba contra Mauricio Macri y Silvia Lospennato, fue rápidamente identificado como una operación de desinformación, aunque las consecuencias legales fueron limitadas. La tensión, sin embargo, quedó reflejada en las redes, donde el propio Macri denunció el intento de manipulación política.
En un entorno de redes sociales saturado de desinformación, la confusión fue un factor clave. Durante la jornada, circularon varias bocas de urna falsas que intentaron instalar escenarios irreales, como un supuesto «empate técnico» entre Adorni y Lospennato, o una victoria aplastante de Santoro. No fue sino hasta entrada la tarde que comenzaron a circular los resultados serios, que confirmaron la victoria del libertario.
La apatía también fue protagonista
Otro aspecto preocupante de la jornada electoral fue la baja participación. Apenas un 53,34% del padrón se acercó a las urnas, lo que representa una caída de más de 20 puntos respecto a las elecciones generales de 2023, donde la participación fue del 76,7%. Este descenso es aún más notable si se lo compara con los comicios legislativos de 2021, cuando votó el 73,4% del electorado, lo que deja en evidencia una creciente apatía y desafección política en la Ciudad de Buenos Aires.
El resultado de estas elecciones no solo marca un punto de inflexión para el PRO, sino que también refleja un cambio en la relación de los porteños con la política local. El futuro del oficialismo capitalino y las posibles alianzas serán claves para los próximos años.

