En una jornada marcada por el respeto, la memoria y el compromiso social, Necochea conmemoró el décimo aniversario del movimiento “Ni Una Menos” con un acto cargado de emotividad en el Espacio de las Mariposas, ubicado en la plaza Dardo Rocha.
El evento tuvo como eje central el homenaje a Magalí Vera, vecina y trabajadora municipal víctima de femicidio en diciembre del año pasado, y a todas las mujeres del distrito que fueron asesinadas por violencia de género.
Acompañada por la familia de Magalí, la ceremonia contó con la presencia del intendente Arturo Rojas, funcionarios del gobierno local, concejales, representantes del área de Políticas de Género y vecinos que se acercaron a rendir homenaje. En un clima de profundo recogimiento, se leyó un mensaje institucional que remarcó la importancia de esta fecha como un punto de inflexión en la lucha contra las violencias por motivos de género.
“El 3 de junio no es solo una fecha en el calendario, es un grito colectivo que desde hace diez años atraviesa a toda la sociedad argentina. ‘Ni Una Menos’ nació del dolor, pero también de la necesidad de cambiar una realidad que sigue doliendo”, señalaron desde la Dirección de Políticas de Género, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Políticas Sociales.
El discurso oficial hizo hincapié en la responsabilidad del Estado en la prevención, sanción y erradicación de la violencia de género, y en la necesidad de no bajar los brazos: “Cada año, este día nos recuerda que no puede haber democracia real mientras persistan las violencias, ni justicia sin igualdad”.
Uno de los momentos más conmovedores fue la inauguración de una placa en honor a Magalí Vera, cuyo femicidio conmovió profundamente a la comunidad. La placa, instalada en el Espacio de las Mariposas —un sitio dedicado a la memoria de las víctimas de género— lleva un mensaje lleno de amor por parte de su familia, evocando su dulzura y el recuerdo imborrable que dejó en quienes la conocieron.
En silencio, los presentes acompañaron con respeto el homenaje, que no solo sirvió como recordatorio del pasado, sino como un llamado urgente a continuar trabajando por una sociedad libre de violencias, más justa y equitativa para todas.

