El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, recorrió este martes importantes obras de infraestructura que se desarrollan en Rosario con financiamiento y coordinación conjunta entre el Gobierno provincial y la Municipalidad.
Las intervenciones apuntan a transformar zonas clave del sur y oeste de la ciudad, con impacto en la conectividad, la seguridad vial y la calidad del espacio público.
Durante la jornada, el mandatario visitó tres frentes de obra en marcha: la remodelación integral de calle Ayacucho, la construcción de la Villa Deportiva proyectada para los próximos Juegos Suramericanos y la pavimentación de la avenida Rouillón entre Pellegrini y bulevar 27 de Febrero.
Pullaro destacó el trabajo coordinado con el municipio y subrayó el valor estratégico de las obras: “El cordón de Ayacucho está quedando formidable, es el renacimiento del sur de Rosario. Y la obra de Rouillón está avanzando a buen ritmo; en pocos meses estará finalizada y cambiará la arquitectura de toda esta zona”.
A su turno, el intendente Pablo Javkin remarcó el alcance urbano de los proyectos: “Estamos transformando la ciudad con intervenciones concretas en el sur y el oeste. La avenida Rouillón, que estuvo dividida durante décadas por el parque, ahora se integra al resto de Rosario con una traza conectada y moderna”.
Desde el ámbito municipal, también se expresó la secretaria de Cercanía y Gestión Ciudadana, Carolina Labayru, quien valoró el impacto de las obras a nivel barrial: “Estamos hablando de transformaciones que no se hacían desde hace 50 años. Por eso es tan importante que Provincia y Municipio trabajen de manera articulada. Esto cambia la vida de la gente”.
Avanza la transformación de calle Ayacucho
Una de las intervenciones más significativas es la reconstrucción total de calle Ayacucho, entre bulevar Seguí y Lamadrid, con un presupuesto superior a los $12.700 millones y un avance actual cercano al 20 %.
El proyecto contempla la demolición de la calzada existente y la construcción de una nueva traza de hormigón con cordones integrales, que ampliará el ancho a 15 metros. La obra se apoya sobre una base de hormigón con resistencia entre 70 y 100 kg/cm² y una subrasante de suelo mejorado con cal.
Además del nuevo pavimento, se prevé la ejecución de veredas, rampas accesibles, instalación de luminarias LED, renovación de semáforos y señalización vial. La intervención se extiende a lo largo de 1.750 metros lineales, buscando mejorar la seguridad y la circulación de vehículos, bicicletas y peatones.
Con estas iniciativas, el Gobierno de Santa Fe y la Municipalidad de Rosario apuestan a una transformación estructural en zonas históricamente postergadas, reafirmando el compromiso con una planificación urbana que contemple inclusión, conectividad y desarrollo.
