El gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia recorrieron la obra del Nuevo Puente Santa Fe–Santo Tomé, una de las infraestructuras viales más importantes en ejecución en la provincia.
Con un avance del 20% y una inversión provincial de $39.811 millones, el proyecto es financiado íntegramente con fondos propios del Gobierno de Santa Fe y ejecutado por la UTE Pietroboni–Semisa–Cocivial S.A.
Durante la visita, Pullaro destacó el ritmo de los trabajos y reafirmó su compromiso con la transparencia en la gestión:
“Esta obra parecía un sueño. Durante años se prometió este puente y nosotros tomamos la decisión de hacerlo. Es una obra compleja, pero avanza a buen ritmo. Dentro de poco más de un año la vamos a disfrutar. Sin corrupción, la obra pública es posible. Cada recurso que ahorramos lo volcamos en obras que cambian la vida, y esta es una de ellas”, señaló el mandatario.
Por su parte, la vicegobernadora Scaglia subrayó la importancia de una gestión eficiente y transparente:
“Ya superamos el 20% de avance. Los pilotes ya se ven y esto es una realidad. Es una obra provincial, hecha con fondos propios y con honestidad. Es el mejor legado que podemos dejar”, afirmó.
Transparencia y competencia en la obra pública
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, remarcó la apertura y la competitividad que caracterizan la actual gestión:
“Abrimos la obra pública en Santa Fe, permitiendo que participen empresas de todo el país. En esta licitación compitieron más de 40 firmas. Hoy podemos mostrar avances concretos: pilotes, columnas y soportes del tablero del nuevo puente, al lado del puente antiguo”.
A su vez, el senador por el departamento La Capital, Julio “Paco” Garibaldi, valoró la decisión política de concretar una obra largamente esperada:
“Es una obra que los santafesinos dejamos de esperar desde Buenos Aires. Hoy avanza a buen ritmo y como corresponde”, señaló.
Detalles del avance
Actualmente, la obra presenta un 20% de ejecución. Ya se completaron 108 de los 136 pilotes, 70 de las 136 columnas, 44 de las 215 vigas y 15 de los 42 cabezales, con un 35% de las pilas terminadas.
En el acceso a la ciudad de Santa Fe se avanza con el terraplén de la calzada norte y la infraestructura del estribo, mientras que en el acceso a Santo Tomé se trabaja en el proyecto ejecutivo, corrimiento de interferencias y terraplenamiento previo al inicio del estribo.
Una obra emblemática para la región
El nuevo viaducto tendrá 1.324 metros de longitud y se construye al sur y en paralelo al actual puente, que quedará reservado para el ingreso hacia Santo Tomé, mientras que el nuevo facilitará el cruce hacia Santa Fe, ambos con dos carriles por sentido.
El proyecto contempla cuatro frentes de trabajo: dos en el lecho del río y su valle de inundación, y dos en las cabeceras de ambas ciudades. Incluye además la renovación de calzadas, bicisendas, iluminación LED y parquización.
En Santa Fe, se demolerá el pavimento actual y se construirán dos nuevas calzadas de 3,65 metros con banquinas de 2 metros. En Santo Tomé, la obra prevé una readecuación integral de la avenida 7 de Marzo, con nuevos sentidos de circulación, carriles exclusivos para bicicletas y sendas peatonales.
El nuevo puente contará con barandas, defensas metálicas y sistemas de protección contra la erosión, garantizando la seguridad estructural y vial de este corredor clave para la conexión metropolitana.
