En el marco de un nuevo encuentro del conversatorio COMPOL organizado por la Fundación Pro Humanae vitae, la consultora política y directora de Trespuntozero, Shila Vilker, analizó el escenario electoral previo a las elecciones legislativas del próximo 7 de septiembre, poniendo el foco en un fenómeno que se repite desde hace meses: la baja participación ciudadana y un creciente clima antipolítico.
En dialógo con INFOLAPLATA Vilker explicó que en casi todas las elecciones provinciales recientes —unas seis o siete, con la excepción de Formosa— se observó un punto en común: menor concurrencia a las urnas. “Casi el 50% del padrón declara que no tiene ganas de votar o que no siente compromiso con el proceso electoral”, detalló. Este dato se desprende de encuestas y estudios cualitativos que, además, muestran que poco más de la mitad de los electores asegura que sí asistirá a emitir su voto.
Uno de los puntos que más preocupa a la analista es el impacto del desinterés sobre la competencia política. “Estamos viendo al peronismo con un poquito más de vocación participativa, algo que se refleja en distintos estudios y a través de diversas preguntas. Pero lo que domina es un clima de escepticismo y desapego hacia la política que atraviesa a todo el electorado”, subrayó.
La superposición de elecciones provinciales y nacionales es otro elemento que podría incidir en el ausentismo. Según Vilker, la simultaneidad de comicios “puede generar confusión y hasta cierto agotamiento” en los votantes, especialmente en un contexto signado por la polarización y el desgaste emocional que provocan las campañas intensas.
El panorama también presenta interrogantes sobre segmentos clave del electorado. Vilker se refirió, por ejemplo, a quienes apoyaron a Javier Milei y hoy se muestran más críticos, así como a los votantes de Sergio Massa, en un escenario donde las lealtades partidarias parecen más frágiles. “Hay que ver cómo se movilizan estos sectores y si encuentran razones suficientes para volver a las urnas”, advirtió.
Para la especialista, el desafío de esta campaña no será solo comunicar propuestas o instalar agenda, sino lograr que la ciudadanía sienta que vale la pena participar. “Movilizar y comprometer a los electores con la escena electoral va a ser una de las principales dificultades”, concluyó.

