Se ejecutarán el domingo 27 de septiembre el último concierto para cello que escribió el músico checo y la primera sinfonía del músico ruso. Esta función forma parte de la agenda impulsada por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Entrada gratuita con reserva online.
El séptimo programa del Ciclo Anual de Conciertos se ofrecerá el domingo 27 de septiembre, a las 17.00, en la Sala Alberto Ginastera del Centro Provincial de las Artes Teatro Argentino, ubicado en la Avenida 51 entre 9 y 10.
Con la dirección de su titular, Carlos Vieu, la Orquesta Estable brindará un programa constituido por el Concierto para violoncello en si menor, Op. 104, de Antonín Dvořák (con la participación como solista de Siro Bellisomi) y la Sinfonía Nº 1, en sol menor, “Sueños de invierno”, Op. 13, de Piotr Ilich Tchaikovsky.
Reserva de entradas online
Las entradas gratuitas, con reserva online, se podrán obtener a partir del viernes 25 de septiembre, desde las 12.00, a través de la página web del Teatro Argentino.
Los mayores de 65 años y las personas con discapacidad tendrán además la opción de reservar tickets de forma presencial, mediante un cupo de entradas destinadas a tal fin, acercándose el mismo viernes 25 de septiembre, de 12.00 a 18.00, a la boletería del Teatro y presentando su DNI o el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Se recomienda llegar con anticipación, ya que las reservas pierden validez 20 minutos antes del comienzo de la función y las entradas pueden ser eventualmente cedidas al público que se presente espontáneamente.
Dos destacadas obras del repertorio clásico
Antonín Dvořák compuso su último concierto para cello entre 1894 y 1895, durante los meses finales de su estadía en Nueva York. La obra, estrenada en Londres en 1896 bajo la batuta del mismo autor, evidencia la nostalgia por su patria checa y el dolor por la muerte de su cuñada Josefina, su gran amor de juventud. El artista logra aquí una perfecta integración entre el solista y la orquesta, exige técnicamente al cellista como pocas veces antes y eleva al instrumento a una de sus cumbres de expresividad. El resultado final es una pieza que consigue fusionar con maestría el lirismo romántico con la potencia sinfónica.
La primera sinfonía de Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893) nació en 1866 tras un proceso creativo que le provocó crisis de insomnio y una gran presión psicológica. Se subtitula “Sueños de invierno” porque cuenta con un programa que describe distintos paisajes de la estación más fría. Se estrenó en 1866 y permaneció relativamente relegada hasta su rescate en los años ’70 del siglo XX. Combina el folclore ruso con la estructura académica de la sinfonía clásica y se caracteriza por sus atmósferas evocadoras y su lirismo nostálgico. Tchaikovsky valoró siempre esta partitura temprana y en 1883 escribió que “aunque adolezca de cierta inmadurez, tiene un final más logrado y con más sustancia que muchas de mis obras posteriores”.

