ARCA (ex AFIP) presentó una nueva herramienta para monotributistas, el Monitor de Facturación, que permitirá a los contribuyentes controlar de manera más eficiente su nivel de ingresos y evitar errores en la carga de datos.
Esta función tiene como objetivo facilitar el seguimiento de las ventas y servicios realizados por cada monotributista y alertarlos cuando se acerquen a exceder los límites establecidos para su categoría.
A través de esta herramienta, los monotributistas podrán ver en su portal una barra gráfica que se completa conforme ingresan sus facturaciones del período. La barra muestra si el contribuyente ha superado o no el tope de su categoría, considerando los últimos doce meses cerrados. En caso de estar por superar dicho límite, el sistema enviará una alerta con un recordatorio sobre los trámites necesarios, como la recategorización o la inscripción en el régimen general, y los plazos vigentes para realizar estos procedimientos.
El Monitor de Facturación también contempla los criterios de exclusión y recategorización de oficio, orientando al contribuyente sobre su comportamiento tributario. Esta nueva funcionalidad presenta un diseño detallado, que incluye las distintas categorías del monotributo, la facturación del período y alertas personalizadas.
Recategorización Simplificada
Con el fin de hacer más sencillo y ágil el proceso de recategorización, ARCA implementó, por primera vez en 2025, la recategorización simplificada. Este sistema muestra automáticamente la facturación anual de cada monotributista y permite confirmar la nueva categoría o modificar el monto de facturación. Hasta el 5 de febrero, más de 1.844.000 contribuyentes se recategorizaron, de los cuales más del 60% (aproximadamente 1.116.000) utilizó la nueva herramienta digital, mientras que más de 727.000 optaron por realizar el trámite de forma tradicional.
La próxima recategorización será en julio de 2025, y se tomará en cuenta la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre enero y junio.
Con estas medidas, ARCA busca optimizar el control tributario y simplificar los trámites para los monotributistas, mejorando la transparencia y eficiencia en la gestión del régimen simplificado.

