En alerta por la repetición de hechos de violencia en los ámbitos escolares, con una agresividad que se acrecienta hasta configurar delitos contra la integridad de las personas, el SADOP Provincia de Buenos Aires ha elaborado un plan de acción sindical en defensa de condiciones dignas y seguras de trabajo para los y las docentes.
Durante muchos años las agresiones sufridas por docentes fueron consideradas «problemas de convivencia» o «conflictos escolares» que debían ser resueltos entre los trabajadores o con la “ayuda” de los propietarios de los establecimientos privados.
Hoy está más que claro que la violencia, lejos de ser un conflicto interpersonal, configura un problema social y un riesgo laboral que activa obligaciones específicas del empleador en tanto el deber de seguridad que le corresponde.
En el mapa de la conflictividad que se expresa en la escuela, existen responsabilidades ineludibles, no sólo para los docentes sino también para las familias y sobre todo, para los propietarios de los colegios y el Estado como garante de los derechos de las personas.
En 2023 los sindicatos docentes han logrado suscribir el Acuerdo Paritario sobre Prevención, Erradicación, Resguardo y Reparación por hechos de violencia y acoso a los y las docentes con el objetivo de dar respuesta institucional, marco normativo y de acción a una necesidad de todo el colectivo de la educación. Esto viene a reforzar la idea de que los docentes no tienen que afrontar estas situaciones en soledad, como muchas veces sucede.

Desde el SADOP denuncian la magnitud del daño de los hechos que se han venido repitiendo y que encuadran en el Convenio 190 de la OIT, al que refiere el acuerdo paritario, “la expresión «violencia y acoso» en el mundo del trabajo designa un conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y prácticas (…) que tengan por objeto, que causen o sean susceptibles de causar, un daño físico, psicológico, sexual o económico(…)”
Es importante tener claro que dentro del concepto de violencia se encuentran contempladas las agresiones físicas, las amenazas, el hostigamiento laboral, el acoso laboral, la violencia digital, simbólica, institucional y aquellas conductas que puedan afectar la dignidad profesional entre otras. Visibilizar, concientizar y comprometer a la comunidad en su erradicación forman parte de la acción del SADOP.
Una de las principales conquistas del acuerdo es que se reconozca que la violencia no constituye un riesgo inherente a la profesión docente, es decir, la escuela no puede exigir que el trabajador soporte agresiones como parte normal de sus funciones. El mismo reconoce los derechos de los docentes a desempeñarse en ambientes seguros, a recibir asistencia institucional ante determinadas situaciones de violencia o acoso y ser protegidos ante una situación concreta.
En el caso de las escuelas de gestión privada, es necesario recordar que es el propietario quien tiene la obligación de prevenir riesgos, capacitar, investigar las denuncias presentadas por los docentes, adoptar medidas protectorias a favor de los trabajadores y de garantizar condiciones y medio ambiente de trabajo adecuado.
En este sentido, es urgente la necesidad de generar espacios de diálogo de los responsables de las escuelas con los trabajadores y sus representantes sindicales a partir de la constitución de Comités Mixtos a los fines de elaborar, aplicar y dar seguimiento de las medidas referentes a la seguridad y salud en el trabajo, que aborden fundamentalmente a situaciones de violencia y acoso en la escuela.
Son los empleadores quienes deben promover las medidas tendientes para evitar la exposición del trabajador y la trabajadora a la situación de la violencia, sin sufrir represalias u otras consecuencias indebidas. Asimismo, asumir la responsabilidad en la denuncia de los delitos y el acompañamiento de la víctima, en resguardo de su integridad y del goce íntegro de sus derechos laborales.
Por otra parte, el sindicato ha solicitado la convocatoria a la mesa provincial de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo de las escuelas de gestión privada, con la presencia de las cámaras patronales y la Dirección General de Educación de Gestión Privada, en el ámbito del Ministerio de Trabajo.
Finalmente, desde el SADFOP entienden que es de vital importancia trabajar conjuntamente, escuela, docentes, organismos del Estado y comunidad, en iniciativas que tengan eje en la prevención, para la erradicación de un fenómeno que no se debe naturalizar.
Atacar al docente es dañar al trabajador o trabajadora, pero también socavar la autoridad pedagógica, degradar la referencia institucional que representa la escuela, su valor social en tanto espacio privilegiado de construcción de ciudadanía, de aprendizaje de convivencia y de desarrollo tanto personal como colectivo.
Desde el SADOP estan desplegando todas las acciones necesarias, para el acompañamiento y la defensa de cada docente de gestión privada, que en sintonía con los demás sindicatos del Frente de Unidad Docente, repudian la violencia y luchan por ambientes saludables de trabajo y de aprendizaje.

